Habían tantas voces en mi conciencia que se me dificultaba descifrar de quién era, solo un ligero pitido sonaba con fuerza, seguro ya estoy muerta. -Mamá por abre los ojos.- En definitiva ese es mi Camilo, con todo el peso que llevaba en mi cuerpo pude verlo.- -¿Dónde estoy?- pregunté -¡Mama! Qué bueno que estés bien.- Ahora fue Andrés, sentí como besó mi frente mientras que Camilo lo hacía con mis manos.- -¿Qué pasó?- pregunté tratando de sentarme, habían algunos cables conectados a mi pecho.- -Te desmayaste, Roberto te trajo al hospital.- -Eso me pasa por no comer a tiempo, tuve un día muy ocupado.- -Mamá nos preocupaste, Roberto me llamó y me contó que te traía al hospital, juro que casi me vuelvo loco.-mencionó Camilo entre llanto.- -Cami mi amor no llores, voy a vivir cien añ

