La olla de oro por fin había sido encontrada al final del arcoíris, Arturo era un hombre separado, en otra situación sería algo horrible celebrar el fracaso de un matrimonio, pero este no era el caso, ellos nunca fueron una pareja de verdad. En mis manos tengo el expediente, el acta de disolución me da alegría, pero las fotografías que lo acompañan me aterran, Tania es una mujer necesitada de hombres según veo. -Arturo como es que ella tuviera tantos amantes y bueno… de todas las edades.- mencione tomando una foto en mi mano.- -Siempre ha sido así, desde antes de casarnos ya se acostaba con muchos hombres mientras fingía ser mi prometía.-respondió y se sentó en su escritorio.- Intenté pasarle el archivo pero él no lo recibió, en verdad no le interesaba. -¿Qué harás con todo esto?- pr

