Llegamos a un bello restaurante, las personas nos veían con asombro, el señor Anderson iba con una mujer desconocida a su lado, yo evité que me tomara de la mano pero él insistió al menos en tomarme de la cintura, un acto muy atrevido ante las cámaras. Nos ubicaron en una mesa, vi como saco un pañuelo y comenzó a limpiar el lugar, su maniático problema con la limpieza sí que me asombra. -¿Qué van a ordenar?- mencionó el mesero, yo quería solo una pasta, él pidió lo mismo con un buen vino, mientras traían el pedido tuve que preguntar.- -¿Tienes un problema con la limpieza verdad?- -Todo en este mundo está lleno de suciedad.- respondió -Siento que exageras.- -No me gusta, es solo eso.- -Te lavas las manos como 10 veces en el día, cambias tu ropa creo que en la misma cantidad, no le d

