No habían palabras para describir la emoción que sentía, me encontraba en un estado de euforia, había visto y sentido a Arturo, era el, definitivamente era el hombre que amaba, su mirada seguía siendo la misma, su amor podía sentirlo, había vuelto por nosotras. -Si cariño te digo que tu padre está bien, te ha mandado saludos, estoy segura que pronto saldrá.-mencionó llamando a Manuela.- -Caro no sabes la alegría que me da, mi padre volverá.- -Así será Manu, pronto estaremos todos juntos.- -Que bien, ¿tú ya vienes para la casa?- -No mi amor, estoy esperando que tu padre y Geronimo hablen del caso, tan pronto termine me iré a casa.- -Bien, espero que sea pronto, no es bueno que estés en la calle.- -Lo sé, por otro lado quiero decirte que los documentos de la demanda de los señores T

