Nuevo miedo desbloqueado

921 Palabras
Como si fuera algo que no debía pasar. Claro que no debió pasar… pero pasó, y aunque anoche no haya pasado a mas, no debió pasar No entendía bien qué estaba cruzando por su cabeza esa noche, pero fuera lo que fuera, era algo oscuro. Algo que me hizo sentir que estábamos cruzando una línea peligrosa muy peligrosa a decir verdad Hoy debía volver a la universidad. Hoy terminaba el dichoso castigo impuesto por Demian y no podia estar más feliz, Gloria me ha pasado los deberes y trabajos y demás, pero seguía siendo el monstruo que todos temen y yo amo, dicha sea la mía Llegué a casa a las cinco de la mañana y no pude dormir nada Mis ojeras contaban la historia que mis labios callaban: noches largas, pensamientos imposibles de apagar, recuerdos de una mano que no debió tocarme…otra vez, y que, aun así, seguía ardiendo en mi piel Caminé por el pasillo con la mirada fija al frente. No quería verlo. No hoy. No después de lo que pasó Sentía su presencia antes de escucharlo. Como siempre —Alexandra Mi nombre en su voz fue suficiente para tensarme por completo. Seguí caminando. Un paso. Otro. Como si no lo hubiera oído. Pero no me dejó ir tan facil que parecia, su mano rodeó mi muñeca con firmeza, sin violencia… pero sin opción de escapar —No me ignores —dijo en voz baja Levanté la mirada lentamente. Sus ojos estaban oscuros, cargados de algo que no sabía si era enojo, celos o arrepentimiento —No tengo nada que hablar... contigo —respondí, intentando sonar fuerte, pero también más bajo que nadie escuchará —Claro que sí— me dice y yo tiemblo, jodido infierno, aqui no por favor estoy a punto a llorar El silencio entre nosotros era peor que cualquier grito. La gente pasaba a nuestro alrededor, pero parecía que el mundo se había detenido justo en ese punto —Lo que hiciste anoche… —empezó —¿Lo que yo hice? —lo interrumpí, sintiendo cómo el corazón me golpeaba el pecho—. Tú fuiste el que se acercó— sus dedos se tensaron apenas un poco más sobre mi muñeca —No debí tocarte —admitió en un susurro—. Pero tampoco debí dejarte ahí— esa frase me atravesó —No necesito que me salves —dije, aunque mi voz tembló traicionándome Se inclinó apenas, lo suficiente para que solo yo pudiera escucharlo —No intento salvarte. Intento no perderme— y ahí estaba el verdadero problema Porque yo tampoco quería perderlo… pero tampoco podía seguir cayendo, sus palabras quedaron suspendidas entre nosotros, peligrosas, demasiado sinceras —¿Interrumpo algo… o están ensayando para una telenovela? —la voz de Gloria cayó como un balde de agua fría Demian soltó mi muñeca al instante. Yo di un paso atrás, intentando recomponerme, aunque mi corazón seguía latiendo como si quisiera delatarme. Gloria apareció a mi lado con los brazos cruzados, mirando a Demian de arriba abajo sin el menor disimulo —¿Todo bien, Ale? —preguntó, pero su tono dejaba claro que estaba lista para atacar si era necesario —Sí —mentí demasiado rápido Demian la sostuvo la mirada sin retroceder, peligroso, porque dejo ver que no era el ogro que todos temen, y eso para él era ceo dejar la autoridad en la basura —Solo estábamos hablando —respondió, mucho mas rapido, con esa maldita voz que hace temblar a cualqueira —Ah, ¿sí? —Gloria arqueó una ceja—. Porque desde acá parecía más bien un interrogatorio —sentí el calor subir a mis mejillas —Gloria… —quise que dejará sus malas interpretaciones —No —me interrumpió ella suavemente, pero firme—. Ya fue suficiente Se colocó ligeramente delante de mí, como si marcara territorio —Si tienes algo que decirle, hazlo sin sujetarla —añadió, mirando la mano que segundos antes había estado en mi muñeca Demian tensó la mandíbula, estaba perdiendo su autoridad ante Gloria y todo porque está perdiendo algo que todavía no se que es —No la estoy obligando a nada —afirmo, nada convencido como yo —Más te vale —respondió Gloria, sin apartar la mirada — No se olvide quien soy señorita, Rivas — autorizo, estaba furioso ante sus palabras sin permiso alguno de parte de Gloria El silencio volvió a caer, pero ahora era diferente. Más público. Más incómodo yo respiré hondo —Tengo clase —dije finalmente, sin mirar a ninguno de los dos, estaban con sus miradas matadoras y aun no se porque a Gloria le salió el animal primitivo que se carga dentro, con quien no debe, con hasta poco se moría por mirarlo a los ojos, diablos Y caminé lejos de ahí, lo bueno era que hoy no tenia clases con él, mañana si, al poco sentí a Gloria cerca mío sin decir nada camino a mi lado como la buena amiga que es y siempre sera. Pero podía sentir los ojos de Demian clavados en mi espalda… y la mano de Gloria buscando la mía, como recordándome que no estaba sola Y lo sabía más que nunca, con ella nunca estaré sola, nunca, pero ahora tengo más que claro que el miedo que Demian impulsaba en Gloria y todos, ya quedó atrás, y ese es mi miedo más terrible, ella no tiene miedo a nada ya y eso la hace más peligrosa que Demian y sus exigencias
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR