Tiempo...

1405 Palabras
Nicoletta 2 años: Rumania — Yaya, yaya — se acerca Nicoletta llorosa, haciendo pucheros, con una falda roja con volados hasta los tobillos abierta a un costado de la pierna dejando ver su short, un top del mismo color y una pañoleta en la cabeza la cual le tapa parte del cabello n***o azabache que le cae más abajo de la espalda media en ondas grandes — veo el reloj y ya se terminó la hora de la práctica del baile de flamenco, la observó con intrigada pues nunca llora es una niña alegre, despierta, con una chispa única un vendaval a su paso adelantada para su edad — Que paso princesa — salta Casta ya arrodillada esperándola ella la ve inmediato se acerca acongojada — Pia me empujó dulo — dice pasándose las manos por los ojos sollozando habla despacio, aunque se le enseña el español y el romance a la par se confunde, pero es ávida para aprender — Seguro fue sin querer princesa ustedes son amigas, quieres una galleta — le habla conciliadora Casta e inmediato intervenga — No — señalo a Casta y me acerco a la princesa sería — Cuéntame qué sucedió ¿Por qué te empujó? — Es que, es que yaya ella le jala la cola a tueto y a él le duele poque lloa y yo le dijo no él le duele y ella me dijo calla y me empujó dulo y me caí — me dice con esos ojos grandes empañados y el puchero en sus labios y ese lunar que le hace un salióaño a un lado de la boca como si ya no fuera lo suficientemente hermosa — Muy bien escúchame bien Nicoletta Malla — inmediato ella posa sus grandes y espectaculares ojos en mí — ¿Piensas que está mal maltratar al perrito? — le pregunto... — Chi es que ya no tiene un ojo se va a quedar sin sicolita — explica moviendo las manos — Cierto opino lo mismo... La próxima vez que Pia u otra niña o niño te empuje o te pegue y tú sientes que tienes la razón como ahorita tú te vas a defender me explique... — ella arruga su nariz y después abre los ojos y sonríe asintiendo, mientras Casta abre los ojos y la boca — Casta te va a entrar una mosca cierra la boca... — pero mi alma te estás escuchando...— le hago señal que calle un momento y volteo dónde la princesa — Tienes que regresar lo que te den Nicoletta te dio un empujó tú esperas te levantas y devuelves él empujó mucho más fuerte me explique... Y después si te dicen algo tú explicas con voz fuerte y alto tus razones si temerle a nada como ya te he explicado, ahora sube que ya Casta va a ayudarte a cambiarte debes leer unos cuentos y a comer si — asiente con una sonrisa da la vuelta y sale corriendo, volteo a enfrentarme con Casta... — Fifika está mal que le enseñes eso a la niña... Así no se crio la niña Jayah nunca te escuché decirle algo así... Estoy sorprendida — Y ahora es que te falta sorprenderte Casta... Nicoletta va a prender a defenderse como sea y de quién sea y es verdad con mi Jayah no fui de esta forma y seguramente yo le fuera dado una galleta y le fuera dicho que Pia es su amiga que solo hay que explicarle que es malo maltratar al perrito... Pero por como la críe fueron unas de las razones que salió al mundo y se la comieron viva y es verdad ella lo decidió, pero era ingenua y no tenía las herramientas pues la princesa va a hacer como el laurel de montaña hermosa, pero letal mientras le des amor ella devolverá amor será compasiva, pero si la atacas regresara el doble y no me importa lo que pienses ni tú ni nadie yo sé por qué lo hago... Nicoletta 4 años Atenas Grecia Observo la fachada de piedra de la villa en Ekali, Atenas Grecia, y me pierdo en estos últimos dos años que hemos pasado aquí el tiempo no se detiene por nada ni por nadie, ya Nicoletta con sus cuatro años deja ver sus matices, es una niña vivaz, alegre, amorosa, pero también con un carácter fuerte expresa sus ideas y le gusta que la escuchen y la tomen en cuenta... Todo lo discute si no le parece algo y no le da miedo enfrentarse y mantener su postura aún con su corta edad — Fifika ya están montando el equipaje en la camioneta salimos en cinco minutos para el aeropuerto —anuncia Casta con la felicidad en el rostro por el regreso a España y a decir verdad yo también, ya he estado suficiente tiempo a fuera, las raíces echadas en esas tierras ya nos reclaman... No podía seguir postergando el regreso. — ¿Y Nicoletta? — se le entristece el semblante — La princesa está en las caballerizas despidiéndose de luna con Silvano, paso toda la mañana con piquito y oso— señala con reproche solo volteo los ojos si fuera por Casta, Nicoletta se lleva todo un zoológico completo a España... En eso la veo que viene hablando con oso un perro de r**a moloso epiro que le regalaron a los pocos meses de haber llegado aquí y son inseparables... Viene hablándole al perro moviendo los brazos con los brazaletes y pulseras que se le arremolinan y suenan conforme mueve sus pequeñas manos más arriba casi llegando al hombro una banda en espiral que brilla por el reflejo del sol, cuando llega a mí tiene los ojos enrojecidos coloca los brazos en jarras en su cintura viéndome con intensidad… Parpadeo concentrándome en su expresión de reto y de desespero que tiene... yo también endurezco mi postura esperando su retalia... — Yaya, no estoy de acuerdo que luna, piquito y oso no vengan con nosotros... cómo van a hacer sin mí y yo sin ellos... — lo último lo dice con la voz quebrada, con su vestido largo verde, la parte de arriba le cae de un lado en el hombro el cabello azabache ondeando indomable como ella en ondas grandes suaves y una cinta roja ya floja de tanto trajinar. Colocó mis brazos en jarra y ella achica los ojos y levanta el mentón... — Nicoletta ya lo hablamos y te di las razones por las cuales no nos acompañan. En la hacienda te espera un poni desde hace ya dos meses y hay muchos piquitos allá... Aquí los van a cuidar bien y siempre que quieras podemos llamar y saber de ellos, pero aquí está su hogar y en cuanto a Oso solo llegará dentro de una semana faltaron unos papeles para que pueda viajar y no lo puede hacer con nosotros — Pero... Y si esperamos para que no viaje solito — señala ya resignada cabizbaja, pero aún renuente, pelando hasta lo último... — Porque ya tenemos todo previsto para hoy... — ella voltea abrazando el perro con nostalgia — No entiendo tu punto Fifika podías llevarte toda la caballeriza completa más todas las guacamayas si lo fueras querido — réplica en susurro Casta mientras la princesa abraza al perro y le habla bajito — ella solo quería su poni y una sola guacamaya... — termina con molestia viendo a Nicoletta abrazar al perro feo ese, pero ella lo adora es atigrado con toda la cabeza negra desde que se lo dieron unos primos vecinos, no se separa de él, para dormir fue una dura negociación, pues quería que lo hiciera con ella... Le gusta hacer su voluntad y en el fondo, aunque no me dejó de ella me gusta que sea así... — Es verdad que me los pude llevar Casta — ella voltea viéndome con indignación la ignoro y sigo— pero Nicoletta debe aprender que no siempre se tiene lo que se desea... Y que nada ni nadie es indispensable... — abre los ojos cuando escucha mis últimas palabras — Y acepte a ese perro feo porque no quería ver tu cara de reproche todo el camino... — Lo llevas porque también te duele que sufra la princesa... Te haces la severa... — dice dando la vuelta y entrando a la villa — Quizás... Pero todo tiene un por qué Casta todo tiene una razón de ser...
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