–¡Oniros! –exclamé sorprendida. –¡Vamos! Antes de que los demás nos vean. Levántate. –¿A dónde quieres ir? –pregunté, levantándome. –Nos llevarás a donde se esconde Filotes. Ya he ido a su cabaña y no se encuentra allí. –No sé dónde está –mentí. –Claro que lo sabes –dijo, poniendo los ojos en blanco. –Si se esconde quiere decir que no quiere que la encuentren. ¿No te parece? ¿Para qué quieres encontrarla? –Porque quiero ganar al juego de las escondidas. ¿Para qué crees? Quiero ayudarlas, Abi. ¿Puedes moverte de una vez, antes de que mis hermanos aparezcan por aquí? –¿Cómo puedo confiar en ti? –En primer lugar, porque las he ayudado a escapar. Eso podría ser suficiente. En segundo lugar, porque quiero remediar lo que he hecho. Como me has dicho, mis hermanos se han pasado de la ray

