CAPÍTULO 21

2463 Palabras

No sé en qué momento me desperté, pues no tenía control de mi cuerpo sin la infusión. Sólo recuerdo haber estado jugando con el trozo de carbón y de un instante a otro estaba de nuevo en mi cama, abrazada al cuerpo desnudo de Adriano. Antes de que se diera cuenta, corrí al baño a higienizarme y lavar mi pierna llena de garabatos de carbón y volví a la cama. Todavía faltaban algunas horas para que sonara la alarma de mi móvil, así que me acomodé junto a Adriano, pero había girado y me daba la espalda. Lo abracé y pegué mi pecho contra su piel. –Qué bien se sienten tus tetas en mi espalda –soltó–. Espero que eso no haya sonado demasiado vulgar. Sonreí en la oscuridad. –Buen día –murmuré–. Necesitaba ir al baño. Espero no haber sido la culpable de haberte despertado. –No te preocupes, te

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR