CAPÍTULO 24

1098 Palabras

No supe qué decir. ¿Por qué no me había inventado una historia de camino allí? Yo no era así, no solía mentir. Era por eso que no había inventado una maldita mentira. –Sólo se me ha caído la sartén encima mientras cocinaba en casa. Aceite hirviendo. No es nada, estoy bien. –Déjame ver. Si no usas lo necesario se pegará el vendaje a la herida. –¡No! –solté–. Duele mucho. –De acuerdo, no te forzaré a hacer algo si estás así. Vamos a comer algo mejor, ¿si? –¿Estás loco? No vas a dejarme así ahora. Ven aquí. Me abalancé sobre él, sin darle mucho tiempo para procesarlo, y lo besé, colocándome encima suyo, haciendo que cayera sobre su espalda en la cama. Lo besé y me quité el sostén, y eso fue distracción suficiente para que se olvidara por un momento de la herida en mi pierna. Le quité

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR