CAPÍTULO 33

1589 Palabras

Ramnusia me salvó de una muerte segura. Con su espada decapitó a uno de los monstruos, que, mientras yacía sin vida en el suelo, tuve tiempo de contemplar en detalle. Su tez era oscura, era escuálido y sus costillas protuberantes asomaban demasiado de su tórax. Tenía un par de alas enormes y fuertes como si fueran membranas, sin plumas, a diferencia de los dioses. Sus piernas flacuchas terminaban en pies con dedos, unidos por una membrana, demasiado grandes comparados con los de los humanos, con garras preparadas para capturar a su presa. Sus manos con dedos alargados, también con membranas, terminaban en garras, aunque un poco más pequeñas, y su rostro, que ahora permanecía escindido del cuerpo, había quedado con la boca abierta, donde podían observarse los dientes puntiagudos como colmil

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR