Entre Belmont e Isabelle todo va bien, ahora con su hijo en casa, todo es perfecto, llevan ya cinco meses de disfrutar a su precioso hijo, quien le ha robado el corazón a toda la familia. Aimé y Alejandro han decidido casarse, a lo que hay nervios y tensión, ya que hay muchos preparativos que hacer, ella quiere invitar a sus amistades, al igual Alejandro. Mientras que Isabelle ayuda a su cuñada en las compras de su atuendo y todos los accesorios, Belmont comparte tiempo con sus dos hijos, jugando con ellos en la sala de su casa. La alegría y la paz reina en ellos, los días pasan y cada vez se acerca ese día, Aimé, aunque es su segundo matrimonio, hoy si siente que es el indicado, ya que Alejandro le ha demostrado que realmente la ama. Ellos se han complementado en todo, además el padre de

