37.¿La amas? POV Lucía —Señora… la buscan. Levanto la mirada con cierto fastidio. Desde la reunión con Darío, he estado recibiendo atenciones que hacía mucho tiempo habían desaparecido: chocolates belgas en cajas de diseño, arreglos florales con notas manuscritas y joyas que no pedí. Incluso se atrevió a venir hasta mi oficina para invitarme a cenar, con una sonrisa que me revolvió el estómago. Las visitas para ver a Mateo también se han hecho más frecuentes. No es casualidad. Está midiendo sus movimientos como si jugara ajedrez. Y yo soy la reina que no piensa ceder. —¿Quién es? —pregunto con voz neutra, esperando que no sea él otra vez. —¡Sorpresa! —Una figura familiar aparece en la puerta, con esa energía que no cambia por más que pase el tiempo. —¿Me extrañaste? —¡Elena! —excla

