12. Quieren un villano y les daré uno POV Lucía El reloj marca las ocho en punto cuando el auto se detiene frente al Club de Empresarios Metropolitan, un lugar donde los acuerdos se firman entre copas de vino y miradas medidas. La fachada, de mármol y cristal, brilla bajo las luces de la ciudad. Al bajar, respiro hondo. No es una noche cualquiera: Alexander me invitó como parte del consejo de la fundación a una cena con inversionistas extranjeros. No lo sabe, pero esta clase de lugares me devuelven a un pasado que creía superado: El de los banquetes junto a Darío. El de las apariencias perfectas. El valet abre la puerta. Alexander ya me espera junto a la entrada, impecable con su traje n***o y su discreta sonrisa. —Llegas justo a tiempo —dice con ese acento que suaviza las síla

