11. Conexión POV Lucía Regresar a la ciudad después de varios días en el interior es como caer de un sueño a un ruido constante. El tráfico, los semáforos, los rostros apurados. Nada se parece al silencio de los cerros ni al aroma del pan de horno que me despertaba cada mañana. En el auto, Alexander revisa mensajes en su teléfono. Yo miro por la ventana, con la mente todavía allá, entre las mujeres de Jalisco y sus historias. —Pareces en otro mundo —dice sin levantar la vista. —Quizá porque lo estoy. —¿Y cuál prefieres? —El que no me exige fingir. Él sonríe apenas. Su silencio no incomoda, acompaña. Tiene esa clase de presencia que no necesita palabras para llenar el espacio. El chofer nos deja frente al edificio de la fundación. Al bajar, los flashes de los periodistas me sorpre

