Mi madre me gritó al ver qué un demonio me atacaría por la espalda, nuestras espadas sonaban como rayos al chocar, me sentía bien con mis alas, con mi armadura y hasta con mis nuevos dones, me sentía invendible. - Vamos Leo, no te distraigas estos seres no tendrán misericordia de ti si te ven distraído El demonio con el que mi madre peleaba hizo un movimiento con el cual mi madre perdió su espada, aquel demonio sonrió y al ver qué le clavaria su espada grite alzando la mano -¡No! Y de pronto una Luz irradio de mi mano, parecido a la de la curación pero aniquilador, el demonio en un instante se volvió bola de energía y mi madre lo capturó, pude usar ese poder para regresar a los 5 primeros demonios de enfrente a su energía original, de pronto nos habían rodeado más, unos 30

