Miguel, Athan y yo regresamos con los demás, después de percatamos que ya no había ningún demonio cerca, mi madre al ver a mi padre se emociono tanto que corrió a sus brazos, se notaba cuánto se amaban, los dos estuvieron abrazados un largo rato, el ancestro Miguel puso su mano en mi hombro - Tienes un gran don chico mira uniste a tus padres, derrotaste a muchos demonios hoy, ¿No te sientes feliz de poseer grandes dones? - Por supuesto que me siento orgulloso de este don y de verdad estoy muy agradecido, es algo inigualable que me hace sentir poderos, pero si usted me pone a elegir entre mis poderes y a la mujer que amo, prefiero elegir a la mujer que amo, por qué ni todo el poder que tengo me hacen sentir tan bien como cuando estoy a su lado. Miguel me miró tan tiern

