Ronan No la veo, pero la huelo. El aroma a limón agrio me invade los sentidos y sé que Cristina debe estar por ahí. Para evitar el drama, termino de comer con Liora y vuelvo a la casa de la manada. El viaje debería ser bastante sencillo, pero me doy cuenta de que quiero tomarme más tiempo, las rutas más largas, todo para retrasar la partida de Liora. Lo sé, pero no lo entiendo del todo. Está mirando por la ventana, absorbiéndolo todo. Pensé que tendría más miedo después de estar enjaulada tanto tiempo, pero es más fuerte de lo que pensaba. Llego a la casa de la manada y conecto mentalmente a todos para que despejen el primer piso y los ascensores antes de acompañar a Liora a sus habitaciones. —Gracias por pasar la mañana recorriendo los terrenos conmigo, loba. ¿Por qué no descansas un p

