CAPÍTULO 1
[Annie]
La mejor manera de empezar el día es abrir tus ojos y ver el hermoso rostro de tu esposo, mientras él te sostiene entre sus brazos. Más enamorada no puedo estar, cada día que pasa no deja de sorprenderme con cada gesto, cada beso, cada caricia, y pensar que ya vamos a tener 12 años de casados y nos amamos con igual intensidad como desde el principio de nuestro matrimonio o quizá más, quien diría como pasa el tiempo, ya no soy esa chiquilla de 18 años que aceptó casarse con el amor de su vida sin pensar dos veces lo que diría todo el mundo por aventurarnos al matrimonio tan jóvenes, y esta noche le daré la mejor sorpresa que puedo darle por nuestro aniversario.
Poco a poco él va abriendo sus ojos y veo la sonrisa más bella del mundo y sus brazos sujetarme aún más fuerte hacia su cuerpo.
"Buenos días cariño, feliz aniversario" Me besa mi amado Xander como todas las mañanas.
"Buenos días mi rey, feliz aniversario, estás preparado para esta noche, 12 años de matrimonio no se cumplen todos los días" Sonrío de forma pícara porque sé lo que él piensa que será mi sorpresa y él no tiene idea lo que le espera.
"mmmm... Acaso tiene algo que ver con lencería nueva o un liguero" Sonríe guiñándome el ojo.
"Puede ser, puede ser, si te digo no sería sorpresa" lo miro con picardía.
Se acerca hacia mí y me besa apasionadamente, y siento como crece su deseo, mi cuerpo arde por sus caricias y sentirlo dentro de mí, pero no tengo tiempo para hacerle el amor de todas las formas posibles que se me pueden ocurrir en este momento, pero lamentablemente él debe de ir a trabajar a la oficina y hoy no puede llegar tarde por nada del mundo.
Así que me levanto de la cama riéndome un poco coqueta, no sin antes haberme restregado sin descaro en su entrepierna y dejándolo más deseoso de lo que ya está de mi cuerpo.
"Vas a tener que esperar hasta la noche amor" le guiño el ojo y salgo de la habitación casi huyendo como caperucita del lobo y me dirijo a preparar el desayuno.
Llego a la cocina con una risa dibujada en mi rostro, y me dispongo a preparar unos huevos revueltos, rogando que al freírlos no me dé asco el olor del aceite, preparo café que de paso ahora ya no podré tomar por varios meses, exprimo las naranjas hasta obtener un delicioso jugo y unos sándwiches mixtos con un montón de queso y jamón, los favoritos de Xander y ahora también los míos.
Cuando estaba por terminar de preparar todo, siento los brazos de Xander en mi cintura y me atrae hacia él para que sienta su dureza que me saluda con toda la fuerza de la mañana, mientras la acerca a mi trasero y presiona.
"Y si vamos festejando por adelantado" Me susurra en el oído y me besa el cuello, al mismo tiempo que me da unas ligeras mordidas en mi oreja y sus manos empiezan a jugar con mis pechos que ya han empezado a crecer y sorprendentemente el aún no lo ha notado, duelen un poco, pero puedo soportarlo sin problemas.
"mmm... Amor no me tientes de esta manera, no sabes cuanto deseo que me tomes aquí mismo, pero tienes una reunión en cuarenta minutos en la empresa y no tenemos tiempo" le digo con toda la pena del mundo, porque las hormonas me tienen convertida en una máquina que desea sexo todo el día.
"Agggg... Detesto los lunes cariño, pero tienes razón" Me da un beso en el cuello mientras acomoda disimuladamente su clara erección en sus pantalones de dormir y se sienta para desayunar en la mesa.
Luego de comer y hablar como todas las mañanas de nuestros planes para el día, Xander se va para la empresa donde ambos laboramos. Hemos trabajado tan duro para llegar a donde estamos. Quien dice que trabajar con tu pareja es lo peor, no tiene ni idea. Es genial, especialmente cuando él es el CEO y dueño de todo, y tú su asistente y también dueña, que solo trabaja para estar cerca del marido, si esa oficina hablara de todas las cosas que hemos hecho en el escritorio, sofá y el piso.
Aprovechando que hoy iré más tarde a la compañía, corro al closet de la habitación de huéspedes y busco la caja donde colocaré mi regalo. No puedo evitar sonreír al abrirla, al fin estoy embarazada después de intentar tantos años, ya hasta había perdido las esperanzas y tremenda sorpresa me llevé cuando me hice un chequeo de rutina, ni si quiera me había dado cuenta que tenía atraso en el periodo.
Saco del fondo de la cajonera la ecografía donde se ve claramente a mi hermoso bebé aún es muy pronto para saber si será niño o niña, pero sé que será muy amado por nosotros, tomo el papel especial que compré para escribirle la primera carta de amor que le daré a Xander, aunque suene cursi es la mejor forma para explicar la sorpresa y estoy un poco impaciente por saber como reaccionará ante la sorpresa.
Luego de terminar de escribirla, le pongo un poquito de mi perfume favorito, la coloco en un sobre con un hermoso lazo, justo antes de salir tomo la caja y la pongo en el closet de nuestra habitación para darle el regalo cuando regresemos de la cena que hemos reservado.
Me subo a mi auto, y canto un poco al ritmo de las canciones que van saliendo en la radio hasta llegar a la empresa 'King Corporation'.
Bajo del auto y justo cuando estoy por llegar a la entrada de la empresa, se escucha el sonido del chillido de las llantas de un auto que quiere frenar abruptamente, y algo me golpea con tanta fuerza que casi al instante veo que todo se oscurece y voy perdiendo poco a poco la conciencia de lo que sucede a mi alrededor.