Xander llamó a su padre, Oliver, apenas escuchó la desgracia que había caído sobre su familia, es como si ellos estuvieran bañados en sal, porque ningún integrante de su familia se ha salvado de sufrir en todos estos años. Le pidió que venga junto a Annie al hospital para tratar de apoyar tanto a Alex como a Anastasia, la situación lo ameritaba, pero le rogó encarecidamente que convenza a su mamá de quedarse en casa, él tenía más que claro que sería difícil, pero no imposible. Y así fue, con lágrimas de impotencia, Olivia se quedó en casa, orando al cielo para que su nieto recién nacido aparezca, rogó y rogó para que la persona que lo esté atendiendo lo haga bien, que no sufra ningún maltrato o que esté pasando hambre. Sin tener idea que, a varios kilómetros de distancia, su propio padr

