[Oliver, el papá de Xander] No pudimos seguir hablando porque las contracciones que tenía Olivia eran cada vez más y más fuertes, y cada vez con el intervalo de tiempo más pequeño, me dijo que no vino preparada para dar a luz, así que me pidió que salga a comprar unas ropitas para los dos bebés, algo de ropa para Olivia también, porque la que cargaba estaba hecha un desastre porque rompió fuente, así como pañales y otras cosas que le pregunté al vendedor que podrían necesitar. Cuando venía cargado todo lo que compré como si fuera Papá Noel en Navidad, veo que sale un hombre de la habitación de Olivia, con cara de pocos amigos, debe ser uno de sus guardaespaldas, ella me había dicho que no tiene libertad y que siempre la siguen. Por suerte no entran seguido y solo están afuera como perro

