Los días fueron pasando, sin que ellos tengan idea del peligro que asechaba para la futura familia de Xander y Georgiana. Débora había conseguido con una de sus conquistas que es ginecólogo, un medicamento que induce al aborto, es más efectivo en las primeras semanas de gestación y también un medicamento que incrementará la hemorragia cuando el aborto suceda, estaba segura que la flaca asistente de su futuro marido no debía tener mucho tiempo de embarazada, porque no se le veía nada de barriga. Esa noche de sexo salvaje y brusco valió la pena, porque consiguió justo lo que necesitaba, los medicamentos que solucionarán sus problemas y varios orgasmos cortesía de su amante. Sería la manera más inteligente de sacar los dos estorbos que le impiden tener éxito en su plan de conquista, la mué

