CAPÍTULO 74 [Gabriel] La puerta de la casa se abre, y a quién menos esperaba ver, justamente ingresa. Siento mi sangre hervir como si estuviera por llegar al punto de ebullición. Su mirada esquiva verme a los ojos, y eso solo confirma mi sospecha, definitivamente mi primo Johan tuvo algo que ver con la filtración del video y en consecuencia, Ángela. Camina más seguro de lo que esperé y antes de que siquiera pueda saludar a sus padres y los míos, un puñetazo le cae directo a la cara puesto que lo tomé desprevenido, y es ahí que se desata el infierno, porque ambos sabemos pelear, cortesía de nuestros padres, ya que a todos nosotros nos obligaron a tomar clases de diferentes artes marciales desde pequeños. No puedo diferenciar de quién son los gritos a nuestro alrededor, yo lo que quiero

