Mientras la preparaban, Kayla sentía que estaba como en un sueño...o una pesadilla. Aterrorizada por su bebé, por la operación, por todo. Se sentía...impotente...inútil...él era tan chiquito e indefenso. Recordó la última ecografía cuando descubrieron que era un niño. La alegría que sintió y que no quiso demostrarle a Niko porque intuyó que él quería un niño, un varón, un sucesor. Y claro, tenía razón. Lo vió en su cara exultante y sintió bronca. Le había dado su primera vez...su amor...y también le estaba dando un hijo. Y si ella moría, el pequeño bebé quedaría con él y ella no quería eso... Quería que su madre sobreviviera, que el pequeño conociera a sus abuelos...Oh por Dios, no quería morir pensó con un sollozo y una enfermera la abrazó sin decirle nada. En ese momento las palabra

