No fue de un día para el otro. Niko le pidió cortejarla y hasta le solicitó permiso a su padre para salir con ella, casi pidiendo su mano. Una noche habían salido, a Sasha le faltaban pocos días para el alta. Los médicos querían que se cumplieran cuatro meses en Neonatología. Ya habían ido a comer un par de veces pero ese día, él la llevó a su casa alquilada de Orange County. Tenía una cena con velas preparada, había contratado un servicio especial para ellos. — La comida estuvo increíble — dijo ella con una auténtica sonrisa de satisfacción al terminar. — Ven, quiero mostrarte algo...— le dijo Niko y la llevó de la mano. Subieron por una escalera hasta una pequeña terraza escondida. Donde había un telescopio, y el le mostró literalmente las estrellas. — Mira por aquí — le dijo y la

