– Tienes que saber... Mi verdad... No tengo nombre Yanis, siquiera se si debería existir alguien como yo... – al ver la confusión en mi rostro, levanto una mano para que no le interrumpiera – He vivido por tanto tiempo, sumido en mi propia condenación. " De donde vengo... No tenemos derecho a nada... Solo se obedece porque somos esclavos de nuestros maestros... No podemos sentir” “Nada” ( enfatizo ) “Ni si quiera dolor alguno. Donde yo crecí lo que hacemos es destruir lo que queda de nuestra alma y humanidad, pero también destruyes las almas de otros quedándote con sus recuerdos” “Con todos" Espero una reacción de mi parte, sé de lo que me hablaba, lo que yo hacía no era nada comparado con lo que él me explicaba, lo que yo hacía apenas era un juego de niños, si solo unos segundos duel

