–¿Qué estás haciendo? – proteste e intentando quitármela de encima. Intenté evitarla pero, estaba sobre mí, casi acosándome… algo que Yanis no haría… bueno, no como ahora estaba encima de mi. Y me beso, calculando mis posibilidades de que esto no fuera real… seguramente era una pesadilla… ese beso frío, sin emociones… mis manos se deslizaron entre sus piernas, sin morbo, siguiéndole el juego… busque una señal, algo que solo yo conocía, conozco a la perfección el cuerpo de Yanis y no encontré nada, de hecho me tope con una serie de cicatrices que no estaban en su cuerpo, Yanis era de piel perfecta y no podía haberse hecho daño en tan poco tiempo, ella no estaba aquí encima de mi. Mis manos se deslizaron sobre su espalda hasta darme acceso a su cuello y bruscamente apreté con fuerza y gire

