– ¿Te gusta escuchar detrás de la puerta? Mierda Keila. – No, escuche nada... ¿Que hacías dentro de su cuarto? – Seducirlo hasta la muerte, ¿Quieres verlo? – Yanis se que estas molesta, por las mentiras, por todo y necesitamos... – Si no cierras la boca te arrancaré la lengua para empezar – abrí la puerta ante el tono amenazador de su voz. – ¿Quieres dejar de sacar las cosas de quicio Keila, dejala en paz? Me giño un ojo antes de meterse a su cuarto. Espere vestido y listo, sentado las últimas horas en mi cama… no deseaba dejar correr el tiempo, no lo permitiría… si ella tenía razón… si de verdad Yanis estaba sentada en su trono, aunque era solo una metáfora… aunque no literalmente se refería a un trono en sí, se que ella se refería a la posición que está entre los condenados… para

