—Mmm… diría que no lo son. A ver, son braguitas de tipo culote. Tienen encajes, es bonita, pero no diría que es sexi. —¿Entonces…, no usas tanga? —No, padre. Mi madre me dice que ya estoy en edad de usarlas. Me gustan porque son muy cómodas y no se marcan en la ropa. Mis amigas se burlan cuando se me marca la braga. Me han dicho cuatro culos. Pero mi abuela dice que esa ropa interior es de putas e incita al pecado. ¿Es pecaminoso usar tanga, padre? —No hay ningún pecado en ello, hija. Son una prenda más de vestir. Sé que la mayoría de las jovencitas de hoy en día las usan. Úsalas tú también, si te apetece. —Vale, padre. Gracias por la aclaración. —Ahora tengo que hacerte unas preguntas de tu cuerpo. —Vale. —Cuéntame, ¿cómo llevas el vello púbico? La confesión estaba tocando temas

