Capítulo 12

3070 Palabras
—¿Y qué estás trabajando por ahora? —aquella pregunta que hace mi tío, me pilla por sorpresa. —Trabajo en una editorial—le sonrío inocente. Él asiente, y se mete a la boca un puñado de palomitas—, Pagan bien, ¿no? Le miré con una ceja alzada. Desde ayer que había llegado aquí, se habían comportado un poco extraño. Me hacían preguntas de las cuáles yo no sabía cómo mentir y engañarlos, y había otra que no me venían ideas para mentir. Pero esta estuvo buena, de la que trabajo en una editorial. —Lo justo—encojo mis hombros desinteresada. —¿Terminaste tus estudios? —zanja. Me pilló con la guardia baja. No, no lo hice, ni quería. ¿Para qué? No iba a dejar el asesinato de mi familia a un lado, tenía que hacerme cargo de una parte. Por lo que me introduje en carreras ilegales, tráfico de drogas —algo que fue una mala idea—, y por último ser una asesina vengadora. Suena algo estúpido llamarme así, pero sólo mató a aquellos que hacen el mal, masacrando a gente inocente. Y no es justo que hagan eso, alguien tiene que hacerse cargo, ni el mismo MI6 le interesa. Sólo buscan capturar y encarcelar. Prefiero torturar y matar, hacerle lo mismo a esa persona lo que le hizo a muchas personas inocentes, que no tenían nada qué ver con la situación. Que los maltrataba y abusaba, ajenos de la situación —he visto muchos casos y encargado de algunos—, por lo que opto por la venganza. O tal vez, ojo por ojo... —No, no lo hice—farfullé incómoda—, Me he sustentado con pequeños cursos que he tomado, he aprendido de algunas cosas interesantes que me servirían más adelante tal vez. Incluso trabajé de mecánica. Aprendo muy rápido, todo se me da con facilidad. Lo último que dije era totalmente cierto, captaba todo con facilidad. A la primera que me enseñaban, ya sabía hacerlo yo solita por lo cuenta, sin ayuda de nadie. Aparte, si no lograba entender, buscaba mis maneras; mi dignidad y orgullo vale mucho. —Algo es algo, ¿no? —Correcto—expresé. Lilith, mi prima de cinco años vino corriendo a sentarse en mi regazo, para pedirme que le tejiera una hermosa trenza en su cabello. No me negué, y lo hice gustosa. Mi teléfono vibró en el bolsillo trasero de mi pantalón, anunciando esta vez una llamada. Terminé de hacer la trenza rápido, y mandé a Lilith a jugar con su hermano mellizo. Cogí el teléfono sin ver el número, y lo llevé directo a mi oreja. —¿Diga? —pregunté. —¿Abby? —¿Tales? —pregunté, pero era más que obvio que era él. Mi corazón empezó a mayor fuertemente, y tuve la necesidad de besarlo. Miré de reojo como mi tío se acomodaba más cerca de mi, por lo que me paré para obtener más intimidad. —Ha surgido un problema—comenta con la voz ahogada—. Intentaron llevarse a Gale, hemos sido atacados. Jadeé. —¿Pero cómo es eso posible? ¡No sabían dónde estaba el segundo búnker! —alcé la voz alterada—. ¿Dónde está Jung? —Ella... ella escapó. —¿Cómo que ella escapó? ¿Entienden que estamos en peligro? ¡¿Lo saben?! ¡¿Cómo se ha escapado j***r?! ¡De seguro que en sus malditas narices! Gale tiene que ver con todo esto, lo sé. Revisen al maldito de arriba abajo con rayos-X, quién sabe si aún tiene un maldito chip, y incrustado en el culo. —Cariño... —expresó a lo bajo y me tensé, rápidamente se corrigió—, Abby, te necesitamos, iremos al cuarto búnker. No volveremos a las tierras en unos meses hasta averiguar quién lo hizo. —¿Dónde mierdas está Dominic, Matt? —pregunté, ignorando el hecho que le dije Matt, estaba segura que retomaría una relación que me faltaba—. Esto es una jodida mierda, apenas llevo un día aquí Matt, no quisiera irme—la voz se me atascó de las ganas de llorar que me traía. —Tu padre está atendiendo otros asuntos ahora, Abby, lo importante es que vuelvas—pidió—. Un helicóptero irá por ti mañana en la mañana. —¿Y Kashed? —pregunté, algo se nos escapaba de las manos—. ¿Dónde está Kashed? —Con nosotros, ¿por qué? —Registren al maldito también y, ¿Matt? —mi voz tembló, iba a hacer algo incapaz de mí, pero aún así necesitaba decirlo—. Te amo. Colgué. Colgué porque no quería escuchar su respuesta, o si tal vez me rechazaba. Se me vino el mundo abajo otra vez, cuando vi a mi tío recargado en el umbral de la puerta de la cocina. Había escuchado todo, estaba segura, lo escuchó todo. —Dominic es parte de nosotros—bramó y la rabia surgió en mí. —Viviré siempre en mentiras. *** Matt. —Registren al maldito también y, ¿Matt? —escuché un leve temblor en su voz—. Te amo. Colgó, Abby me colgó. «Dijo que te ama». Abby dijo que me ama. ¿Es posible que ella...? Los doctores dijeron que iba a tomar más de dos o tres años en recuperar gran parte de su memoria, el golpe había sido sumamente fuerte y por suerte solo logró tocar una parte de su cerebro que por ende, por ello la amnesia a largo plazo. Ese día creí que iba a perderla en verdad. Sentí que mi mundo se desmoronaba al verla así, tan frágil y susceptible. Nos habían tomado de imprevisto ese día, ella sólo quería volver a la casa de sus padres para pasar algunos días en paz, en esos momentos estábamos tan cerca de encontrar a Andrew, estábamos muy cerca, pero con el accidente de Abby todo se fue para atrás. Andrew siempre está a un paso más de nosotros porque hay alguien en la asociación que es parte de él. Y no es Jung, es alguien más aparte de ella, y siento que ese alguien tiene que ser con los dos amigos de Abby. Siempre lo presentí. Y creo que Charlie tiene mucho que ver en todo lo que está pasando. No he encontrado pruebas concretas que lo culpen, pero las salidas en la noche y los regresos en la madrugada son muy sospechosos, además de que una de esa misma noche sucedió el ataque. Sólo digo que estamos muy lejos y a la vez tan cerca de encontrarlo, porque él merodea en estos sitios, de eso estoy seguro. Y en cuanto a Abby, ella sabe mucho más de lo que cree, sólo que no lo recuerda, y cómo me gustaría que recordase, que se hubiera evitado aquella tragedia. «Piensa en que Abby dijo que te ama». ¿Puedes callarte? Ya lo sé, no tengo que preocuparme por ello —en una parte sí, porque significa que sus recuerdos vuelven—, porque sé que lo hace. Sé que me ama y que nuestros sentimientos no han cambiado a pesar de su amnesia. Por eso no me preocupo, y una de las cosas que más quiero ahora es tenerla entre mis brazos, es lo único que quiero. Extraño demasiado tenerla conmigo, amarla, besarla y abrazarla. Extraño jodidamente eso. —¿Diubrak? —llaman a mis espaldas y veo a Dominic acercarse. —Ya llamé a Abby... —dejo las palabras al aire—. Está recuperando la memoria Dom, ¿sabes qué significa? Él se queda quieto en su lugar, mirándome alterado. Aquello significa mucho, hay que proteger a Abby de cualquier cosa que se nos avecine. Van a querer matarla en cuanto sepan que aún está viva, y sólo es cuestión de tiempo que lo sepan, Andrew no lo ha hecho saber porque es un hijo de puta que le gusta el sufrimiento, y más si proviene de ella. —Eso es imposible, muchacho—susurra amedrentado—. ¿Cómo es que lo sabes? ¿Qué hizo? Suelto un suspiro, —Dijo que me ama antes de colgar. —Eso, eso... —sus palabras quedan espesas en el aire, y sus ojos miran algún punto del salón dónde me encuentro—. Está en problemas Matt, hay que protegerla de la verdad, me acabo de enterar de que su tío le está contando la mitad del cuento. ¿Qué? Abby puede estar apunto de estallar en este momento, se debe de sentir traicionada por todos. Sé que cuando regrese pedirá explicaciones pero dárselas es sumamente muy difícil, mucha información para ella puede provocar un mareo como el de la otra vez, y es lo menos que queremos, que afecte a su cerebro que aún, sobre toda las cosas sigue estando algo frágil. —¡Es que ustedes están locos! —exclamo furioso—. ¡Puede afectar en su cabeza y hacer daño! Jadea y después suelta un bufido, —Hemos encontrado a Jeremy. ¡Esto es peor de lo que pensaba! —No me lo puedo creer. —¿Y qué estás trabajando por ahora? —aquella pregunta que hace mi tío, me pilla por sorpresa. —Trabajo en una editorial—le sonrío inocente. Él asiente, y se mete a la boca un puñado de palomitas—, Pagan bien, ¿no? Le miré con una ceja alzada. Desde ayer que había llegado aquí, se habían comportado un poco extraño. Me hacían preguntas de las cuáles yo no sabía cómo mentir y engañarlos, y había otra que no me venían ideas para mentir. Pero esta estuvo buena, de la que trabajo en una editorial. —Lo justo—encojo mis hombros desinteresada. —¿Terminaste tus estudios? —zanja. Me pilló con la guardia baja. No, no lo hice, ni quería. ¿Para qué? No iba a dejar el asesinato de mi familia a un lado, tenía que hacerme cargo de una parte. Por lo que me introduje en carreras ilegales, tráfico de drogas —algo que fue una mala idea—, y por último ser una asesina vengadora. Suena algo estúpido llamarme así, pero sólo mató a aquellos que hacen el mal, masacrando a gente inocente. Y no es justo que hagan eso, alguien tiene que hacerse cargo, ni el mismo MI6 le interesa. Sólo buscan capturar y encarcelar. Prefiero torturar y matar, hacerle lo mismo a esa persona lo que le hizo a muchas personas inocentes, que no tenían nada qué ver con la situación. Que los maltrataba y abusaba, ajenos de la situación —he visto muchos casos y encargado de algunos—, por lo que opto por la venganza. O tal vez, ojo por ojo... —No, no lo hice—farfullé incómoda—, Me he sustentado con pequeños cursos que he tomado, he aprendido de algunas cosas interesantes que me servirían más adelante tal vez. Incluso trabajé de mecánica. Aprendo muy rápido, todo se me da con facilidad. Lo último que dije era totalmente cierto, captaba todo con facilidad. A la primera que me enseñaban, ya sabía hacerlo yo solita por lo cuenta, sin ayuda de nadie. Aparte, si no lograba entender, buscaba mis maneras; mi dignidad y orgullo vale mucho. —Algo es algo, ¿no? —Correcto—expresé. Lilith, mi prima de cinco años vino corriendo a sentarse en mi regazo, para pedirme que le tejiera una hermosa trenza en su cabello. No me negué, y lo hice gustosa. Mi teléfono vibró en el bolsillo trasero de mi pantalón, anunciando esta vez una llamada. Terminé de hacer la trenza rápido, y mandé a Lilith a jugar con su hermano mellizo. Cogí el teléfono sin ver el número, y lo llevé directo a mi oreja. —¿Diga? —pregunté. —¿Abby? —¿Tales? —pregunté, pero era más que obvio que era él. Mi corazón empezó a mayor fuertemente, y tuve la necesidad de besarlo. Miré de reojo como mi tío se acomodaba más cerca de mi, por lo que me paré para obtener más intimidad. —Ha surgido un problema—comenta con la voz ahogada—. Intentaron llevarse a Gale, hemos sido atacados. Jadeé. —¿Pero cómo es eso posible? ¡No sabían dónde estaba el segundo búnker! —alcé la voz alterada—. ¿Dónde está Jung? —Ella... ella escapó. —¿Cómo que ella escapó? ¿Entienden que estamos en peligro? ¡¿Lo saben?! ¡¿Cómo se ha escapado j***r?! ¡De seguro que en sus malditas narices! Gale tiene que ver con todo esto, lo sé. Revisen al maldito de arriba abajo con rayos-X, quién sabe si aún tiene un maldito chip, y incrustado en el culo. —Cariño... —expresó a lo bajo y me tensé, rápidamente se corrigió—, Abby, te necesitamos, iremos al cuarto búnker. No volveremos a las tierras en unos meses hasta averiguar quién lo hizo. —¿Dónde mierdas está Dominic, Matt? —pregunté, ignorando el hecho que le dije Matt, estaba segura que retomaría una relación que me faltaba—. Esto es una jodida mierda, apenas llevo un día aquí Matt, no quisiera irme—la voz se me atascó de las ganas de llorar que me traía. —Tu padre está atendiendo otros asuntos ahora, Abby, lo importante es que vuelvas—pidió—. Un helicóptero irá por ti mañana en la mañana. —¿Y Kashed? —pregunté, algo se nos escapaba de las manos—. ¿Dónde está Kashed? —Con nosotros, ¿por qué? —Registren al maldito también y, ¿Matt? —mi voz tembló, iba a hacer algo incapaz de mí, pero aún así necesitaba decirlo—. Te amo. Colgué. Colgué porque no quería escuchar su respuesta, o si tal vez me rechazaba. Se me vino el mundo abajo otra vez, cuando vi a mi tío recargado en el umbral de la puerta de la cocina. Había escuchado todo, estaba segura, lo escuchó todo. —Dominic es parte de nosotros—bramó y la rabia surgió en mí. —Viviré siempre en mentiras. *** Matt. —Registren al maldito también y, ¿Matt? —escuché un leve temblor en su voz—. Te amo. Colgó, Abby me colgó. «Dijo que te ama». Abby dijo que me ama. ¿Es posible que ella...? Los doctores dijeron que iba a tomar más de dos o tres años en recuperar gran parte de su memoria, el golpe había sido sumamente fuerte y por suerte solo logró tocar una parte de su cerebro que por ende, por ello la amnesia a largo plazo. Ese día creí que iba a perderla en verdad. Sentí que mi mundo se desmoronaba al verla así, tan frágil y susceptible. Nos habían tomado de imprevisto ese día, ella sólo quería volver a la casa de sus padres para pasar algunos días en paz, en esos momentos estábamos tan cerca de encontrar a Andrew, estábamos muy cerca, pero con el accidente de Abby todo se fue para atrás. Andrew siempre está a un paso más de nosotros porque hay alguien en la asociación que es parte de él. Y no es Jung, es alguien más aparte de ella, y siento que ese alguien tiene que ser con los dos amigos de Abby. Siempre lo presentí. Y creo que Charlie tiene mucho que ver en todo lo que está pasando. No he encontrado pruebas concretas que lo culpen, pero las salidas en la noche y los regresos en la madrugada son muy sospechosos, además de que una de esa misma noche sucedió el ataque. Sólo digo que estamos muy lejos y a la vez tan cerca de encontrarlo, porque él merodea en estos sitios, de eso estoy seguro. Y en cuanto a Abby, ella sabe mucho más de lo que cree, sólo que no lo recuerda, y cómo me gustaría que recordase, que se hubiera evitado aquella tragedia. «Piensa en que Abby dijo que te ama». ¿Puedes callarte? Ya lo sé, no tengo que preocuparme por ello —en una parte sí, porque significa que sus recuerdos vuelven—, porque sé que lo hace. Sé que me ama y que nuestros sentimientos no han cambiado a pesar de su amnesia. Por eso no me preocupo, y una de las cosas que más quiero ahora es tenerla entre mis brazos, es lo único que quiero. Extraño demasiado tenerla conmigo, amarla, besarla y abrazarla. Extraño jodidamente eso. —¿Diubrak? —llaman a mis espaldas y veo a Dominic acercarse. —Ya llamé a Abby... —dejo las palabras al aire—. Está recuperando la memoria Dom, ¿sabes qué significa? Él se queda quieto en su lugar, mirándome alterado. Aquello significa mucho, hay que proteger a Abby de cualquier cosa que se nos avecine. Van a querer matarla en cuanto sepan que aún está viva, y sólo es cuestión de tiempo que lo sepan, Andrew no lo ha hecho saber porque es un hijo de puta que le gusta el sufrimiento, y más si proviene de ella. —Eso es imposible, muchacho—susurra amedrentado—. ¿Cómo es que lo sabes? ¿Qué hizo? Suelto un suspiro, —Dijo que me ama antes de colgar. —Eso, eso... —sus palabras quedan espesas en el aire, y sus ojos miran algún punto del salón dónde me encuentro—. Está en problemas Matt, hay que protegerla de la verdad, me acabo de enterar de que su tío le está contando la mitad del cuento. ¿Qué? Abby puede estar apunto de estallar en este momento, se debe de sentir traicionada por todos. Sé que cuando regrese pedirá explicaciones pero dárselas es sumamente muy difícil, mucha información para ella puede provocar un mareo como el de la otra vez, y es lo menos que queremos, que afecte a su cerebro que aún, sobre toda las cosas sigue estando algo frágil. —¡Es que ustedes están locos! —exclamo furioso—. ¡Puede afectar en su cabeza y hacer daño! Jadea y después suelta un bufido, —Hemos encontrado a Jeremy. ¡Esto es peor de lo que pensaba! —No me lo puedo creer.
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