4

4122 Palabras
Abría los ojos lentamente para acostumbrarme a la luz. Cuando mi vista estaba ya lista, miré a mi alrededor y noté que estaba en mi cuarto. Luego flashes pequeños me llegaron a la mente, la información, la hija de Andrew... Todo es tan confuso. Me siento al borde de la cama, y miro la mesa de noche, dónde hay un vaso de agua una pastilla y una nota que decía: «Estaremos en mi Oficina. Att: Dom. Me levanto, y miro en un rincón de mi cuarto, donde hay una silla. Y encima de ella, el bolso que tenía la hija de Andrew. Con los documentos reales, me imagino que debería ser eso, ¿no? Por ahora no lo abriré, o veré. Lo haré cuando sea necesario. Salgo de la habita, dirigiéndome a la oficina de Dom. Toco la puerta y cuando escucho que me dé el pase, paso sin ningún problema. Veo a Agnes, Charlie, y también, claro, ninguno de estos iban a faltar a todo lo que se trate de mí. —¿Sí? —Siéntate cariño. Hago lo que dice, me siento justo en el medio de mis mejores amigos. Ellos me toman de la mano y me dan un leve apretón,haciéndome saber que estarán para mí cada segundo. Les sonrío a los tres de manera aliviada. No sé porqué, pero lo hago. —Bueno, supongo que tanta información para ti, te desmayó—Asentí. —¿Qué fue lo que te dijo? —Lo pienso antes de hablar. Es algo confiscado, pero confío en que de aquí no saldrá nada, ¿verdad? Estas tres personas son confiables, confío en ellos. Aunque algo me diga en mi interior que está mal, y de pronto siento una mirada clavada en mí. Volteo, y es Caín, mirándome. Sus ojos transmiten un poco de... ¿Miedo? Volteo la mirada a Dom, y decido contarles sin que salga nada de aquí. *** Miraba impaciente a Dom, que dijera algo sobre lo que acababa de contarles. El lugar estaba en un mísero silencio que me ponía muy nerviosa, de saber qué pensarían sobre esto. Mi mente sigue dándole vueltas a aquel nombre,Kashed Rukinov. Tengo que buscar a este hombre, y sacarle un poco de información. Por otro lado está la hija de Andrew, Adriana. Me choca un poco que haya venido aquí de repente, y que en pocas palabras haya dicho también que trabaja para la CIA. Es un tanto raro que Adriana trabaje ahí, supongo que le dieron el trabajo por Andrew, pero, no siempre pueden llegar a él. Sus misiones fallan siempre que van a buscarlo, lo creo muy bien. Por lo tanto, estoy segura que alguien de la CIA, está encubriendo a Andrew, hay un topo en ese lugar. Y hay que buscar el nombre de ese topo. También, trato de creer poco de que mi padre si haya sido un mafioso, y el mejor en su tiempo. ¿Esos documentos que me dió Adriana serían los que él se llevó? Las manos me pican por agarrar aquel maldito bolso, y sacar todo lo que hay dentro para averiguar el pasado de mi padre, que también, ahí el mío. Veo cómo Agnes camina y se sienta a mi lado. Su mano se posa en mi hombro dándole un apretón. Me relajo un poco al saber que tengo su apoyo, Charlie hace lo mismo que Agnes y mi cuerpo no se relaja del todo aún. Dom, mi padre, mira algún punto perdido,en sus ojos. —¿Dom? —le llamo para traerlo de vuelta al mundo. Sus ojos me encuentran, y me sonríe. Yo le devuelvo la sonrisa, dejando escapar un pequeño suspiro. —La misión se cancela—dice y los nervios dentro de mi cuerpo disparan—Buscarán a Kashed. Ahí estará Gale. ¿Kashed con Gale? —¿Por qué juntos? —pregunto, y por el rabillo de mi ojo, veo como Caín se remueve incómodo en su lugar. Aquí me huele algo raro, pero devuelvo mi vista completamente a Dom. —Investigaré dónde será la próxima parada de Kashed, y a quién le venderá la mercancía, y estoy seguro que la venderá a Gale—responde con cierta seguridad y firmeza— Y ahí entrarían ustedes, haré que de alguna manera, ustedes sean los escoltas de Kashed. Me parece un buen plan, pero hay algo que no cierra, algo no entra. Me quedo callada, ideando un segundo plan. No doy respuesta de nada aún, atando y soltando cabos. Buscaré una manera de investigar algunas cosas que se me están pasando por alto, pero lo que no sé, es, ¿Cuáles mierdas son? —Bien—digo.—Es un buen plan, si me disculpan, necesito descansar más. Los demás asienten, y Charlie y Caín salen conmigo. Agnes se queda, queriendo platicar algo con Dom. Me despido de Charlie y Caín y luego me voy a mi habitación. Pensando en cómo le haría en buscar información de Caín. —Muévete—le pedí al gorila que cuidaba la sala de información. Pero él ni se movió. —He dicho que te quites—volví a repetir en un tono molesto, he de seguro que este tipo es nuevo. El gorila me miró, por unos segundos y luego quitó su mirada para volver a ponerla al frente. —No eres quién para decirme que me quite.—dijo firme. ¡Debe estar jodiéndome la paciencia! Como no quiero decirle ni una palabra más, rápidamente me subo a su espalda, llevando una pierna delante de su cuello ahorcándolo,y luego tomar su cabeza con mis manos girando duramente a la izquierda para que tronara. No lo maté, sólo lo dormí. El gorila había forcejeado un poco, pero cómo fui hábil y rápida, adiós gorilita idiota. Entré a la sala, y vi a unos cuantos hombres y mujeres que trabajan atentamente a las computadoras de aquí. Me dirigí a una mujer que parecía vulnerable y débil. Mi víctima. Me acerqué a ella, tocando su hombro. Ella giró asustada, viendo mi rostro. —Quisiera que me hagas un favor—le sonreí inocentemente. La tipa asintió rápidamente, temblando. —¿Q-qué es lo que quiere que haga? —balbuceó torpemente. Suspiré pesadamente, y me di un segundo. Diablos, algo me grita que esto está mal. Y por otro lado, me grita que está bien lo que quiero hacer. Que es por la seguridad de todos. Vuelvo a suspirar. No sé porqué ahora no me estoy fiando de Falew. Pero lo he estado mirando raro, aunque actúe normal siempre, relajado, aunque por dentro sé que quiere arrancar miles de cabezas. Quizás, sea mejor que me acerque a él. Pero también buscaré más información de él. —Quiero que entres en el sistema—le pedí—. Y saques toda información de Caín Falew, imprime su información, mete en una carpeta negra, y lo llevas a mi habitación 01. —Me... matarán. —murmuró bajito asustada. Y tiene razón,pero no lo permitiré. Ahora forma parte de mi equipo. —No cariño, no lo harán—le aseguré firme—. ¿Cual es tu nombre? —Rosalie. Rosalie Patterson—dijo segura, y con un poco de melancolía. —Muy bien, Rosalie—digo—. Te espero en mi habitación a las doce de la madrugada, ¿de acuerdo? Ella asintió. Me largué del lugar,yendo directamente a practicar un poco con el arco, pero antes hablaría con Dom sobre Rosalie, y aquél gorila idiota. (...) Entré a la otra sala de entrenamiento, encontrándome con Caín, quién se mostraba furioso y ardido, golpeando duramente un saco de boxeo. Le daba duro,miré que sus manos no estaban envueltos en ninguna tela. Lo hacía con sus manos libre. Le debería doler, pero me he dado cuenta que no se da cuenta el dolor en sus manos, porque está cegado de la ira. ¿Qué habrán hecho para que este hombre se ponga así? Lentamente me acerco, intentando no hacer ruido, me poso detrás de él, y pongo una mano en su hombro, rápidamente noto como se queda quieto y su cuerpo se tensa, y además de eso, una fuerte corriente eléctrica me inunda haciendo que se me erice la piel. Abría los ojos lentamente para acostumbrarme a la luz. Cuando mi vista estaba ya lista, miré a mi alrededor y noté que estaba en mi cuarto. Luego flashes pequeños me llegaron a la mente, la información, la hija de Andrew... Todo es tan confuso. Me siento al borde de la cama, y miro la mesa de noche, dónde hay un vaso de agua una pastilla y una nota que decía: «Estaremos en mi Oficina. Att: Dom. Me levanto, y miro en un rincón de mi cuarto, donde hay una silla. Y encima de ella, el bolso que tenía la hija de Andrew. Con los documentos reales, me imagino que debería ser eso, ¿no? Por ahora no lo abriré, o veré. Lo haré cuando sea necesario. Salgo de la habita, dirigiéndome a la oficina de Dom. Toco la puerta y cuando escucho que me dé el pase, paso sin ningún problema. Veo a Agnes, Charlie, y también, claro, ninguno de estos iban a faltar a todo lo que se trate de mí. —¿Sí? —Siéntate cariño. Hago lo que dice, me siento justo en el medio de mis mejores amigos. Ellos me toman de la mano y me dan un leve apretón,haciéndome saber que estarán para mí cada segundo. Les sonrío a los tres de manera aliviada. No sé porqué, pero lo hago. —Bueno, supongo que tanta información para ti, te desmayó—Asentí. —¿Qué fue lo que te dijo? —Lo pienso antes de hablar. Es algo confiscado, pero confío en que de aquí no saldrá nada, ¿verdad? Estas tres personas son confiables, confío en ellos. Aunque algo me diga en mi interior que está mal, y de pronto siento una mirada clavada en mí. Volteo, y es Caín, mirándome. Sus ojos transmiten un poco de... ¿Miedo? Volteo la mirada a Dom, y decido contarles sin que salga nada de aquí. *** Miraba impaciente a Dom, que dijera algo sobre lo que acababa de contarles. El lugar estaba en un mísero silencio que me ponía muy nerviosa, de saber qué pensarían sobre esto. Mi mente sigue dándole vueltas a aquel nombre,Kashed Rukinov. Tengo que buscar a este hombre, y sacarle un poco de información. Por otro lado está la hija de Andrew, Adriana. Me choca un poco que haya venido aquí de repente, y que en pocas palabras haya dicho también que trabaja para la CIA. Es un tanto raro que Adriana trabaje ahí, supongo que le dieron el trabajo por Andrew, pero, no siempre pueden llegar a él. Sus misiones fallan siempre que van a buscarlo, lo creo muy bien. Por lo tanto, estoy segura que alguien de la CIA, está encubriendo a Andrew, hay un topo en ese lugar. Y hay que buscar el nombre de ese topo. También, trato de creer poco de que mi padre si haya sido un mafioso, y el mejor en su tiempo. ¿Esos documentos que me dió Adriana serían los que él se llevó? Las manos me pican por agarrar aquel maldito bolso, y sacar todo lo que hay dentro para averiguar el pasado de mi padre, que también, ahí el mío. Veo cómo Agnes camina y se sienta a mi lado. Su mano se posa en mi hombro dándole un apretón. Me relajo un poco al saber que tengo su apoyo, Charlie hace lo mismo que Agnes y mi cuerpo no se relaja del todo aún. Dom, mi padre, mira algún punto perdido,en sus ojos. —¿Dom? —le llamo para traerlo de vuelta al mundo. Sus ojos me encuentran, y me sonríe. Yo le devuelvo la sonrisa, dejando escapar un pequeño suspiro. —La misión se cancela—dice y los nervios dentro de mi cuerpo disparan—Buscarán a Kashed. Ahí estará Gale. ¿Kashed con Gale? —¿Por qué juntos? —pregunto, y por el rabillo de mi ojo, veo como Caín se remueve incómodo en su lugar. Aquí me huele algo raro, pero devuelvo mi vista completamente a Dom. —Investigaré dónde será la próxima parada de Kashed, y a quién le venderá la mercancía, y estoy seguro que la venderá a Gale—responde con cierta seguridad y firmeza— Y ahí entrarían ustedes, haré que de alguna manera, ustedes sean los escoltas de Kashed. Me parece un buen plan, pero hay algo que no cierra, algo no entra. Me quedo callada, ideando un segundo plan. No doy respuesta de nada aún, atando y soltando cabos. Buscaré una manera de investigar algunas cosas que se me están pasando por alto, pero lo que no sé, es, ¿Cuáles mierdas son? —Bien—digo.—Es un buen plan, si me disculpan, necesito descansar más. Los demás asienten, y Charlie y Caín salen conmigo. Agnes se queda, queriendo platicar algo con Dom. Me despido de Charlie y Caín y luego me voy a mi habitación. Pensando en cómo le haría en buscar información de Caín. —Muévete—le pedí al gorila que cuidaba la sala de información. Pero él ni se movió. —He dicho que te quites—volví a repetir en un tono molesto, he de seguro que este tipo es nuevo. El gorila me miró, por unos segundos y luego quitó su mirada para volver a ponerla al frente. —No eres quién para decirme que me quite.—dijo firme. ¡Debe estar jodiéndome la paciencia! Como no quiero decirle ni una palabra más, rápidamente me subo a su espalda, llevando una pierna delante de su cuello ahorcándolo,y luego tomar su cabeza con mis manos girando duramente a la izquierda para que tronara. No lo maté, sólo lo dormí. El gorila había forcejeado un poco, pero cómo fui hábil y rápida, adiós gorilita idiota. Entré a la sala, y vi a unos cuantos hombres y mujeres que trabajan atentamente a las computadoras de aquí. Me dirigí a una mujer que parecía vulnerable y débil. Mi víctima. Me acerqué a ella, tocando su hombro. Ella giró asustada, viendo mi rostro. —Quisiera que me hagas un favor—le sonreí inocentemente. La tipa asintió rápidamente, temblando. —¿Q-qué es lo que quiere que haga? —balbuceó torpemente. Suspiré pesadamente, y me di un segundo. Diablos, algo me grita que esto está mal. Y por otro lado, me grita que está bien lo que quiero hacer. Que es por la seguridad de todos. Vuelvo a suspirar. No sé porqué ahora no me estoy fiando de Falew. Pero lo he estado mirando raro, aunque actúe normal siempre, relajado, aunque por dentro sé que quiere arrancar miles de cabezas. Quizás, sea mejor que me acerque a él. Pero también buscaré más información de él. —Quiero que entres en el sistema—le pedí—. Y saques toda información de Caín Falew, imprime su información, mete en una carpeta negra, y lo llevas a mi habitación 01. —Me... matarán. —murmuró bajito asustada. Y tiene razón,pero no lo permitiré. Ahora forma parte de mi equipo. —No cariño, no lo harán—le aseguré firme—. ¿Cual es tu nombre? —Rosalie. Rosalie Patterson—dijo segura, y con un poco de melancolía. —Muy bien, Rosalie—digo—. Te espero en mi habitación a las doce de la madrugada, ¿de acuerdo? Ella asintió. Me largué del lugar,yendo directamente a practicar un poco con el arco, pero antes hablaría con Dom sobre Rosalie, y aquél gorila idiota. (...) Entré a la otra sala de entrenamiento, encontrándome con Caín, quién se mostraba furioso y ardido, golpeando duramente un saco de boxeo. Le daba duro,miré que sus manos no estaban envueltos en ninguna tela. Lo hacía con sus manos libre. Le debería doler, pero me he dado cuenta que no se da cuenta el dolor en sus manos, porque está cegado de la ira. ¿Qué habrán hecho para que este hombre se ponga así? Lentamente me acerco, intentando no hacer ruido, me poso detrás de él, y pongo una mano en su hombro, rápidamente noto como se queda quieto y su cuerpo se tensa, y además de eso, una fuerte corriente eléctrica me inunda haciendo que se me erice la piel. Abría los ojos lentamente para acostumbrarme a la luz. Cuando mi vista estaba ya lista, miré a mi alrededor y noté que estaba en mi cuarto. Luego flashes pequeños me llegaron a la mente, la información, la hija de Andrew... Todo es tan confuso. Me siento al borde de la cama, y miro la mesa de noche, dónde hay un vaso de agua una pastilla y una nota que decía: «Estaremos en mi Oficina. Att: Dom. Me levanto, y miro en un rincón de mi cuarto, donde hay una silla. Y encima de ella, el bolso que tenía la hija de Andrew. Con los documentos reales, me imagino que debería ser eso, ¿no? Por ahora no lo abriré, o veré. Lo haré cuando sea necesario. Salgo de la habita, dirigiéndome a la oficina de Dom. Toco la puerta y cuando escucho que me dé el pase, paso sin ningún problema. Veo a Agnes, Charlie, y también, claro, ninguno de estos iban a faltar a todo lo que se trate de mí. —¿Sí? —Siéntate cariño. Hago lo que dice, me siento justo en el medio de mis mejores amigos. Ellos me toman de la mano y me dan un leve apretón,haciéndome saber que estarán para mí cada segundo. Les sonrío a los tres de manera aliviada. No sé porqué, pero lo hago. —Bueno, supongo que tanta información para ti, te desmayó—Asentí. —¿Qué fue lo que te dijo? —Lo pienso antes de hablar. Es algo confiscado, pero confío en que de aquí no saldrá nada, ¿verdad? Estas tres personas son confiables, confío en ellos. Aunque algo me diga en mi interior que está mal, y de pronto siento una mirada clavada en mí. Volteo, y es Caín, mirándome. Sus ojos transmiten un poco de... ¿Miedo? Volteo la mirada a Dom, y decido contarles sin que salga nada de aquí. *** Miraba impaciente a Dom, que dijera algo sobre lo que acababa de contarles. El lugar estaba en un mísero silencio que me ponía muy nerviosa, de saber qué pensarían sobre esto. Mi mente sigue dándole vueltas a aquel nombre,Kashed Rukinov. Tengo que buscar a este hombre, y sacarle un poco de información. Por otro lado está la hija de Andrew, Adriana. Me choca un poco que haya venido aquí de repente, y que en pocas palabras haya dicho también que trabaja para la CIA. Es un tanto raro que Adriana trabaje ahí, supongo que le dieron el trabajo por Andrew, pero, no siempre pueden llegar a él. Sus misiones fallan siempre que van a buscarlo, lo creo muy bien. Por lo tanto, estoy segura que alguien de la CIA, está encubriendo a Andrew, hay un topo en ese lugar. Y hay que buscar el nombre de ese topo. También, trato de creer poco de que mi padre si haya sido un mafioso, y el mejor en su tiempo. ¿Esos documentos que me dió Adriana serían los que él se llevó? Las manos me pican por agarrar aquel maldito bolso, y sacar todo lo que hay dentro para averiguar el pasado de mi padre, que también, ahí el mío. Veo cómo Agnes camina y se sienta a mi lado. Su mano se posa en mi hombro dándole un apretón. Me relajo un poco al saber que tengo su apoyo, Charlie hace lo mismo que Agnes y mi cuerpo no se relaja del todo aún. Dom, mi padre, mira algún punto perdido,en sus ojos. —¿Dom? —le llamo para traerlo de vuelta al mundo. Sus ojos me encuentran, y me sonríe. Yo le devuelvo la sonrisa, dejando escapar un pequeño suspiro. —La misión se cancela—dice y los nervios dentro de mi cuerpo disparan—Buscarán a Kashed. Ahí estará Gale. ¿Kashed con Gale? —¿Por qué juntos? —pregunto, y por el rabillo de mi ojo, veo como Caín se remueve incómodo en su lugar. Aquí me huele algo raro, pero devuelvo mi vista completamente a Dom. —Investigaré dónde será la próxima parada de Kashed, y a quién le venderá la mercancía, y estoy seguro que la venderá a Gale—responde con cierta seguridad y firmeza— Y ahí entrarían ustedes, haré que de alguna manera, ustedes sean los escoltas de Kashed. Me parece un buen plan, pero hay algo que no cierra, algo no entra. Me quedo callada, ideando un segundo plan. No doy respuesta de nada aún, atando y soltando cabos. Buscaré una manera de investigar algunas cosas que se me están pasando por alto, pero lo que no sé, es, ¿Cuáles mierdas son? —Bien—digo.—Es un buen plan, si me disculpan, necesito descansar más. Los demás asienten, y Charlie y Caín salen conmigo. Agnes se queda, queriendo platicar algo con Dom. Me despido de Charlie y Caín y luego me voy a mi habitación. Pensando en cómo le haría en buscar información de Caín. —Muévete—le pedí al gorila que cuidaba la sala de información. Pero él ni se movió. —He dicho que te quites—volví a repetir en un tono molesto, he de seguro que este tipo es nuevo. El gorila me miró, por unos segundos y luego quitó su mirada para volver a ponerla al frente. —No eres quién para decirme que me quite.—dijo firme. ¡Debe estar jodiéndome la paciencia! Como no quiero decirle ni una palabra más, rápidamente me subo a su espalda, llevando una pierna delante de su cuello ahorcándolo,y luego tomar su cabeza con mis manos girando duramente a la izquierda para que tronara. No lo maté, sólo lo dormí. El gorila había forcejeado un poco, pero cómo fui hábil y rápida, adiós gorilita idiota. Entré a la sala, y vi a unos cuantos hombres y mujeres que trabajan atentamente a las computadoras de aquí. Me dirigí a una mujer que parecía vulnerable y débil. Mi víctima. Me acerqué a ella, tocando su hombro. Ella giró asustada, viendo mi rostro. —Quisiera que me hagas un favor—le sonreí inocentemente. La tipa asintió rápidamente, temblando. —¿Q-qué es lo que quiere que haga? —balbuceó torpemente. Suspiré pesadamente, y me di un segundo. Diablos, algo me grita que esto está mal. Y por otro lado, me grita que está bien lo que quiero hacer. Que es por la seguridad de todos. Vuelvo a suspirar. No sé porqué ahora no me estoy fiando de Falew. Pero lo he estado mirando raro, aunque actúe normal siempre, relajado, aunque por dentro sé que quiere arrancar miles de cabezas. Quizás, sea mejor que me acerque a él. Pero también buscaré más información de él. —Quiero que entres en el sistema—le pedí—. Y saques toda información de Caín Falew, imprime su información, mete en una carpeta negra, y lo llevas a mi habitación 01. —Me... matarán. —murmuró bajito asustada. Y tiene razón,pero no lo permitiré. Ahora forma parte de mi equipo. —No cariño, no lo harán—le aseguré firme—. ¿Cual es tu nombre? —Rosalie. Rosalie Patterson—dijo segura, y con un poco de melancolía. —Muy bien, Rosalie—digo—. Te espero en mi habitación a las doce de la madrugada, ¿de acuerdo? Ella asintió. Me largué del lugar,yendo directamente a practicar un poco con el arco, pero antes hablaría con Dom sobre Rosalie, y aquél gorila idiota. (...) Entré a la otra sala de entrenamiento, encontrándome con Caín, quién se mostraba furioso y ardido, golpeando duramente un saco de boxeo. Le daba duro,miré que sus manos no estaban envueltos en ninguna tela. Lo hacía con sus manos libre. Le debería doler, pero me he dado cuenta que no se da cuenta el dolor en sus manos, porque está cegado de la ira. ¿Qué habrán hecho para que este hombre se ponga así? Lentamente me acerco, intentando no hacer ruido, me poso detrás de él, y pongo una mano en su hombro, rápidamente noto como se queda quieto y su cuerpo se tensa, y además de eso, una fuerte corriente eléctrica me inunda haciendo que se me erice la piel.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR