La costa opuesta a la de Bariloche no se diferenciaba mucho de esta. También había pasto, piedras y tierra, y un cordón montañoso de fondo. Aunque, las elevaciones se mostraban más cerca de la orilla y poseían frondosa vegetación. Crista bajó de los brazos de Heben con estrépito y al momento se ruborizó por completo. -¿Qué sucede?-Le preguntó él soltando una pequeña risa ante su gesto de vergüenza. Ella miró para otro lado. -Nada... Hay que seguir con el plan-Urgió nerviosa yendo a cualquier dirección. Él volvió a reír y la tomó del brazo mientras seguían la dirección hacia una de las montañas que señalaba el mapa. Hasta ahora Griselda no ha aparecido, pensaron Heben y Crista al mismo tiempo, pero ninguno se dio cuenta de ello. Sin embargo, también pensaron en qué harían cuando enc

