-¿Cómo es que terminamos en esto?-la voz, resignada de Heben, interrumpió a Crista, quien atenta y bien predispuesta, distinta a él, se encontraba maquillando al grupito de niñas aprendices de Chemia. La última de las niñas gritó de alegría y se miró en el gran espejo con una sonrisa gigante que compartió con las otras cinco, que segundos después se dispersaron y se fueron del lugar. Crista se dio vuelta y le sonrió a Heben. -¿De qué te quejas? La verdad es que ese traje se te ve bien-exclamó ella, en parte bromeando y en parte sincera, observando el traje de príncipe, que Beatriz le había obligado a ponerse, luego de que en el sorteo a él le tocara hacer de príncipe en la pequeña obra de teatro que la mujer había organizado días antes y les había avisado el día anterior, sin darles opo

