Para el momento en que llegaron a casa, Andy pudo sentir como Drake parecía haberse calmado un poco. No entendía exactamente como es que lo sabía, pero de que podía hacerlo, podía. Era más bien como que lo sentía de esa forma. Aunque, claro, que sintiera que se había calmado un poco, no significaba que hubiera vuelto ya a la normalidad, ya que su pareja seguía manteniendo aquella monstruosa apariencia mientras lo cargaba. Una vez finalmente se internaron en la casa, Drake simplemente se detuvo en el centro de esta y se quedó ahí, de pie, completamente inmóvil en lo que seguía sosteniendo el pequeño cuerpo de su humano, abrazándolo con la suficiente fuerza para que Andy no se pudiera mover descuidadamente, pero sin llegar a lastimarle. Era más bien, como si el alfa dominante se asegurara

