5. Amelie.

1083 Palabras
La misma persona a la que hace unos minutos estaba devorando con la mirada en la jaula, ha entrado de forma abrupta en el palco donde estamos Miranda y yo "disfrutando" del evento, si por pantalla pude lograr excitarme tan solo con verlo, ahora teniéndolo tan cerca puedo decir que mi ropa interior de algodón está totalmente empapada, aunque él no debe saber eso, mi pecho sube y baja, no puedo ni quiero quitar mi vista de su cara es arrebatadoramente hermosa, es un hombre completo en todos los aspectos. — ¿Tú nombre? — su voz es aguda y fuerte cargada totalmente de demanda, insistía como si de verdad necesitará saberlo, antes de que mi delatora amiga le dijese y eso provocó que mi estómago de un vuelco — te he preguntado por tú jodido nombre — su mirada está fija en la mía y se la sostengo, es placer absoluto tenerlo así, a parte, quiero que sepa que no le te tengo miedo. La testaruda y bocona de mi mejor amiga le ha soltado mi nombre y apellido, y estoy muy segura que de ser por ella, le hubiera marcado en el GPS como llegar hasta casa y no sé si agradecerle o no — Amelie Rodhes — repite y puedo sentir como se folla mi nombre con sus labios, lo saborea tanto que siento como palpita todo mi cuerpo. Está interesado en saber por qué no quiero ir a su puta casa y es sencillo, no soy polvo de una noche de nadie, ya no más, el chico castaño anterior llega casi sin aire a ver qué pasa y puedo ver el brillo en los ojos de Miranda, ¡te tengo traviesa! Por más que me haya gustado, quiero darme mi lugar y le doy a entender que conmigo no va a jugar que yo no soy una más, menos le voy a dejar hablarme de la puñetera forma como lo está haciendo, yo no soy una seguidora desquiciada más. Y lejos de darse por servido él sigue provocándome, estoy a dos minutos de explotar como una jodida olla exprés, no me gusta que presionen y me obliguen a hacer cosas que no quiero. — Ellie ven un segundo — me pide Miranda y quito mi vista del par de chicos intrusos para acercarme a ella, mi amiga pasa su brazo sobre mi hombro y me habla al oído, juro que escuche como la garganta de cualquiera de ellos dos se aclara — Amelie es una puta oportunidad de oro, ósea no es cualquier hombre es el jodido "Demon", campeón peso ligero de la MMA en UK — y por más argumento que me da no encuentro una sola buena razón para salir de ahí con el tatuado. — ¡No lo haré Miri! solo falta que el tipo venga y orine encima de mí para marcarme de su propiedad — me zafó del brazo de la rubia y giro mi cuerpo, la mirada que da Scott a Miranda es de desconcierto puro o algo por el estilo, Tyler ya se recobró y ahora está a su lado derecho detrás de él. — Eres libre de elegir siempre amiga, de eso no tengas duda — Miranda me sonríe, sé que lo dice por mi historia con Logan, le sonrió de vuelta. — Si me permiten caballeros, es hora de irme — jalo el carnet otra vez de mi cuello y meto mi celular a mi bolsillo — ¡vamos Miranda! es tarde — paso por un lado del castaño sin bajar la cabeza, ni la mirada o por lo menos eso intento, su mano va a mi brazo y puedo sentir que quema y mi respiración se ahoga. — Te lo voy a decir una última vez, vas a ser una muy buena chica y te irás está noche conmigo — su insistencia ya llegó al punto de hartarme, aunque su voz pega como una onda caliente en mi oído que hace que mi cuerpo se vuelva líquido. — ¡No lo creo! no está noche señor James – jalo mi brazo y salgo casi corriendo de esa habitación, no necesito que se dé cuenta lo mucho que me cuesta tenerlo cerca sin sentir deseos de tirarme junto a él al piso, ¿recuerdan el sentimiento primitivo y salvaje? Es el que me está ganando en este segundo. No giro para verificar, pero puedo apostar que Miranda viene corriendo a tropezones detrás de mí. Sé que no esperaba está salida tan dramática. — ¿Estás consiente que te le acabas de negar al tipo más rudo y sexy de todo esté circuito? ¡Qué digo circuito, del mundo entero! Amelie has dejado al tipo con la puta palabra en la boca, y se ve que se cabreo demasiado salía humo de sus oídos, eres mi maldita ídolo — sinceramente, ni yo supe como lo había hecho, pero simplemente lo dejé ahí y ya no hay vuelta atrás, así que, sin arrepentimientos vacíos, me digo a misma. — ¡Lo estoy! — respondo y estoy intentando dejarme ver fuerte y segura, pero por dentro mis hormonas están revueltas vueltas locas pidiendo un poco más de ese hombre. El camino a casa es bastante tranquilo, más de lo que esperaba después de lo sucedido, como dije antes mi debut y despedida de todo esto. No más peleas en para mí, pero sobre todo no más Scott James, de eso estoy totalmente segura. — Yo realmente lamento que hayas desperdiciado tu noche de cumpleaños en esto Amelie, al final del día, debí hacerte caso y debimos quedarnos en casa — veo la pena en la regordeta cara de la rubia y niego mientras llevo una goma de mascar a mis dientes. — Fue un buen cumpleaños Parker, no te martirices que no te queda — ella sonríe y un matiz infantil se dibuja en su rostro. — ¿De verdad Scott no te gusto ni un poco? — pongo atención en el sabor a menta de mi chicle y me giro a verla y con mi dedo pulgar e índice le hago una seña de "un poco" y es todo lo que necesita para sonreír victoriosa, definitivamente está loca — lo sabía, simplemente sabía que no podrías ser inmune a ese espécimen, aunque ciertamente preferiría al del traje n***o es algo así como más mi tipo — suspira hacía cualquier lado tratándose de cosas de amor ella sigue esperando a su príncipe azul.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR