Capítulo 31

1606 Palabras

–Eres el hijo de puta más grande que he podido conocer. –Me acerqué, le pegué en el pecho, en la cara, él no hacía nada por defenderse, tampoco decía nada, dejé de pegarle cuando mis brazos cayeron sin fuerzas. Miré a las putas con intención de pegarles también, pero recapacité a tiempo, no valía la pena, ellas solo hacían un trabajo, estaban allí porque él las había llamado.   – No quiero verte jamás en mi vida, ojalá y te pudras en el infierno, ojalá y esa bala que lleva tu nombre te encuentre y te alcance. –Salí sin mirar atrás. Cuando iba por el pasillo venía Llul con dos hombres, nos miramos y seguí adelante, no nos dijimos nada, no había necesidad, él no tenía culpa de nada, solo era una pieza de un juego de ajedrez macabro.   No sabía que hacer, a donde ir, mi teléfono sonaba, c

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR