Aveline lo explicó con una naturalidad que solo se consigue cuando una verdad lleva años asentada en los huesos. — Leo controla todas las manadas familiares... — dijo, inclinándose un poco sobre la mesa para arreglar las galletas que había traído — Técnicamente somos muchos clanes... pero al final funcionamos como una sola fuerza. — Aileen escuchó con atención, aunque era parte del mundo sobrenatural, todavía había cosas que aprendía día a día. — ¿Y tú? — preguntó con suavidad. Aveline soltó una risita breve, con un dejo de vergüenza. — Yo soy el error del sistema... — le guiñó un ojo antes de seguir — Soy la única de mi familia que no responde al alfa, no escucho órdenes, no siento el llamado, no recibo regaños, absolutamente nada. — el cuervo ladeó la cabeza, sorprendido, Aileen tamb

