Escuchar esas palabras, solo hacían que mi libido aumentará, que a pesar de estar totalmente mojada, por el delicioso orgasmo que había tenido recién, me hacía mojar aún más, él se levantó sin apartar un solo segundo de mi cuerpo, mi pecho subía y bajaba sin poder controlar aún la respiración, quitó completamente su camisa y una cosa es sentir su escultural pecho, otra es verlo junto con su deliciosa chocolatina, seis perfectos cuadros ubicados en su punto y en mi cabeza solo pasaba la idea de pasar mi lengua por ellos... -Te gusta lo que ves? Pregunto pasando su lengua por su labio superior, de una forma tan caliente, que por dentro ardía con solo verlo, yo solo podía asentir mientras mordía mi labio inferior, mis ojos seguían sus manos, que se posaron en la bragueta de su pantalón, el

