- De verdad lo lamento muchisimo, fue una falta de respeto total, y no hay excusas, le prometo que no volverá a suceder, de verdad necesito este trabajo - la suplica esta marcada en cada una de mis palabras.
Mi corazón dejo de latir, estoy segura que estoy por desmayarme cuando Martín suelta una carcajada estridente, y me mira burlón.
-Ese susto es para que te des cuenta quien es la verdadera tonta de esta casa- se puso de pie y salio de la habitación.
Y yo me río, histericamente, porque no se que más hacer, casi me hago pipi encima de los nervios, es un hijo de, mejor respiro, me calmo y continuo.
Comienzo a recoger todos los juguetes de Alana y los guardo en su cesta, cojo Alana en brazos, es hora de su leche y a la cama.
Voy recogiendo todas las cosas de Martín mientras salgo, hasta el maletín lo dejo junto al sofá, sentados en la barra de la cocina están un hombre y una mujer, hablan con Martín mientras el sirve unas copas de vino.
- Buenas Noches - Digo al llegar a la cocina.
- Buenas noches - dicen al mismo tiempo los tres.
- ¡Oh mi Dios, esta enorme!- grita la rubia al ver Alana.
- Si, no la veías desde que tenia como 2 meses de nacida - le responde Martín, mientras les pasa las copas de vino.
- ¿Quieres una copa Mari? - me ofrece.
Y como la rubia esta me dio mala espina, decido hacerme la culta.
- ¿Que están tomando?- pregunto.
- Un Cabernet - me dice Martín sonriendome, el sabe que muero por un buen vino tinto.
- Umm, suena tentador, ¿que cosecha abriste? - le digo sonriendo coquetamente.
El me responde la risa, y siento que mi juego se esta volviendo en mi contra, porque mis piernas se vuelven de gelatina.
- Dos mil dos - me dice simplemente, y ya me tiene, el lo sabe.
Ese es uno de mis preferidos.
- Sabes que ese es uno de mis preferidos -
- ¿Entonces debería servirte una copa? - me dice todo arrogante.
- ¿Tu que crees? - dignamente contraataco, y also mi ceja por supuesto, para dar mas dramatismo.
Busca otra copa y comienza a servirme mientras se muerde el labio inferior y niega con la cabeza.
¿Que rayos significa eso?, no lo se, pero mi cuerpo reacciona muy positivamente ante eso.
- Para la Jefa - me dice dandome la copa. Y yo río bajito.
- Salud - dice Martín y chocamos nuestras copas, luego con sus amigos.
Hablamos por unos minutos y me entero de que Andrés es un ingeniero de la empresa de Martín y la rubia su adorada novia, sorpresivamente ya no me cae mal, que raro.
- ¿Y mi madre? - Me pregunta Martín, mientras la pareja frente a nosotros habla distraidamente.
- Tenía una reunión en el club con sus amigas, me dijo que avisaba si venía a dormir o la fiesta se alargaba -
- Mira a la Carlota, cual universitaria - me dice sorprendido y yo no disimulo la gracia que me da.
- Ella merece soltarse el cabello de vez en cuando, últimamente ha tenido mucho peso sobre sus hombros - le explicó.
- Lo se - dice mientras me mira distinto - hasta que llegaste tu y nos quitaste a todos un peso de encima - continua mientras acaricia mi mejilla con su mano.
¿¡QUE?! Dios mio.
- ¿Que peso de encima?- hablo nerviosa - yo no he hecho nada.
- ¿Acaso no te has dado cuenta? - no, solo cuido de tu hija, no es el fin del mundo pienso- Después seguimos hablando de esto -
Me dice mientras notamos que sus amigos nos miran curiosos.
- Voy a subir tus cosas y luego vengo a buscar el biberón de Alana, ya tiene sueño - le digo a Martín, para escabullirme un rato y procesar lo que acaba de ocurrir.
- Ven dejame Alana aquí, yo caliento la leche mientras tu llevas eso - me dice mientras agarra Alana de mis brazos.
Subo las escaleras y entro al cuarto de Martín, dejo las cosas sobre su cama y me volteo para salir, pero el olor a su perfume me embriaga, esta por todos lados, inhalo su olor y me maravilló con lo ordenado que tiene todo. Me siento extraña cuando estoy cerca de el, me siento atraída hacía el, es lógico, es un hombre guapisimo, pero es algo mas que eso.
Unos gritos me sacan de mi burbuja.
- ¡MARIAAAAAAAAA! -
Mierda.