El sitio con una decoración vintage fue lo primero que la pelinegra distinguió. Algunos muebles antiguos, las hermosas lámparas de araña y sofisticado encaje de las cortinas crearon un ambiente elegante que a todos los presentes les gustó destacar en las conversaciones que escuchó. Al menos no iba a un evento con etiqueta rigurosa, pensó. Pues al no ser tan formal, ella no desentonó en nada. Aunque no era su deseo estar ahí. Un evento por trabajo, era todo menos agradable para Grecia. No le gustó pensar en que estaba ahí por esa razón, pero era la verdad, por lo que caminó a lado de su jefe, quién entregó su abrigo para que lo guardaran, viéndola a ella luego. Entendió que quería el suyo, no obstante, no esperaba que él le ayudara a quitárselo. __ Solo sonríe. Deja esa tensión para

