Llegamos al pueblo al atardecer, afortunadamente el carro no presentó problemas y pudimos llegar sin inconvenientes. Nuestras madres estaban ambas esperándonos en el porche. Simón bajo primero y mientras yo entraba el auto al garaje conversó con ellas. —Sí, Mama todo salió bien. — ¿Cómo está eso de que entraron a un concurso de pelar camarones? —Preguntó curiosamente la señora Patricia. Alcancé a escuchar mientras caminaba hacia ellos después de guarda el auto. —Todas las preguntas las contestaré después de una larga ducha y una cuantiosa cena—Dijo Simón mientras me tomaba por la espalda me daba un abrazo. —Sí—Estuve de acuerdo—estoy muy cansada. —Está bien—Dijo mi madre—Vamos a adentro, te preparare macarrones con queso —Te veo en un rato, grises—Se despidió simón mientras me da

