Salimos de la ciudad a las 7 de la mañana, Simón le pidió permiso a mi madre para irnos de viaje, a ella lógicamente no le gustó la idea. —No creo que este sea el momento para salir de vieja, es decir las vacaciones de verano se acerca pronto, porque mejor no esperan a hasta esa fecha. —Señora Mónica—Meditó Simón—Usted sabe perfectamente que mí tiempo es algo muy valioso ahora, así que por favor concédanos el permiso Mi Madre se mordió los labios y desvió la mirada, sé que estaba luchando internamente entre su rol de madre y su rol como enfermera. —Está bien—Concedió— pero los quiero aquí al atardecer y me mandaran la ubicación en tiempo real cada hora ¿entendido? —Claro que sí—Dije entusiasmada. Decidí que Simón conduciera, se resistió un poco a hacerlo por lo que pasó la última vez

