Presionó su nariz contra mi mejilla y me pregunto: — ¿Me amas? Tome una respiración profunda y cerré mis ojos, meditando en mi alma si de verdad era cierto lo que me había preguntado… no lo supe… no encontré la respuesta. Nuca he estado enamorada y no sabía si lo que estaba sintiendo en ese momento era amor, no podía responder algo de lo que no estaba segura, de repente como si fuese una señal siento cosas en el estómago, una pequeña voz me susurra que son mariposas amarillas y que las deje volar… entonces lo supo… sí lo amaba. —Si—respondí humildemente pero sin temor—si te amo. Él se alejó bruscamente de mí, dejando mis brazos vacíos como si le hubiera dicho la peor cosa del mundo, su hermoso rostro se había transformado, sus ojos estaba oscuros y su mandíbula apretada. —No debes ama

