Dante, caminaba de regreso a la casa principal aún cubierto por la sangre seca de su enfrentamiento, pero no se ignoraba el hecho de que a su paso vigilaba su camino con desasosiego, a tal punto que prácticamente iba resguardado por 10 hombres que estaban prácticamente igual de nerviosos que él y eso incluia a Kael, quien mantenía la vista agachada, pero en su caso porque planeaba ya su huida hasta que escuchó la voz del joven Alpha alzarse con una rabia contenida que apenas le permitía respirar. - Que alguien traiga a Beret de inmediato!- rugió con tal fuerza que uno de los soldados salió corriendo de inmediato, aunque se notaba el mismo nerviosismo de ser atacado en cualquier momento. Pero los soldados sabían que cuando Dante hablaba con ese tono, no había margen de error ni preguntas

