Abimael desvió la vista de mí y la dirigió hacia atrás, donde, al girarme, encontré a Muriel y a Gabriel. -¿Ahora qué haremos?- preguntó Muriel más que preocupada sin poder quitar la vista hacia el frente, de donde había emergido la luz. -No tenemos más opción que reagruparnos- le contestó Gabriel y nos miró a ambos- Ustedes vayan por Azgariel, él los mantendrá al tanto de todo- posó unos pocos segundos la mirada sobre mí para luego volverla hacia su compañera, desapareciendo ambos en cuestión de segundos. No entendía nada. ¿Qué era lo que estaba sucediendo? -El viaje te provocará dolor de cabeza- me dijo Abimael segundos antes de tomarme entre sus brazos y provocar que una nube algo espesa y grisácea nos rodeara. Comencé a sentirme mareado y un dolor de cabeza impresionante, pero n

