Sin saber cómo logramos salir de allí, y Gabriel nos intersecto segundos después haciéndonos desaparecer de aquel para volver al motel donde me había quedado desde hacía ya más de un año. Miré a mí alrededor y él se encontraba a mi lado, tomando aún de mi mano, la cual quité de inmediato. -¿Ahora qué vamos a hacer?- le pregunté a Gabriel con cara de pocos amigos. -Tendrás que hacerte cargo de él hasta que encuentre a Abimael y lo convenza de volver. Lo miré con cara de pocos amigos. ¿Por qué yo me tenía que hacer cargo de él? -Porque el que la ha cagado desde siempre has sido tu- me contestó con la misma mirada- Tengo cosas que hacer y sé que contigo, por lo menos vivirá un poco más que solo, pero no te preocupes- me sonrió falsamente- Enviaré a algún ángel de bajo rango, en el cual c

