Y así cayó la gorda. Y delante del Dios de la lujuria, lo que lo hacía mucho mejor. Nunca fui de los que hacen las cosas a medias. No podía haberme caído sin más. Ay, no, yo no. Tenía que caerme y abrirme la pantorrilla, y tenía que hacerlo delante de Dany. No de Shannon, no sola, para tener que arrastrar mi gordo culo por el suelo del Franklin's al estilo militar hasta el teléfono. Ay, no... Dany tenía que estar allí... Después de días esperando a que me llamara, apareció en la tienda solo para verme hacer el ridículo. No podía conformarme con partirme el culo delante de él. Entonces procedí a pasar el resto del día sentada en urgencias. Se quedó conmigo todo el tiempo, probablemente porque sentía que tenía que hacerlo o porque era lo correcto. Entonces, como la estúpida que soy, acepté

