¡No me maten! ¡No me odien! Al principio de la historia yo dejé muy claro que esta historia sería muy diferente a todas las historias que acostumbro a escribir. Yo siempre le apuesto al romance, a ese amor bonito porque yo creo en él. Pero, esta vez todo sería diferente, por eso fue realmente difícil escribirla. Es una de las historias más difíciles que he escrito. Yo quería dejar un mensaje claro con esta historia, que no nos pase como a Mariana. Se calló tantas cosas, por miedo, vergüenza, porque dejó que el amor la cegara. Le perdonó lo imperdonable. Un hombre que levanta la mano para atacar no se merece ninguna oportunidad. A veces pasamos por alto esas señales de peligro y cuando por fin abrimos los ojos es muy tarde. Que no nos pase como a Marina que abrió los ojos, pero ya era

