MARIANA DE LA NOCHE. Capítulo 10. Mariana seguía sentada mirando la pantalla de su celular, le marcó varias veces y Emanuel seguía sin responder. En ese momento se abrió la puerta principal, era su hermano Lorenzo que venía llegando, la miró con curiosidad y una sonrisa por la manera en la que vestía. —¿Dónde es la fiesta? Soltó una risita, Mariana solo rodó los ojos. —Era en casa de un amigo de Emanuel. —¿Por qué dices "era"? —Porque Emanuel me invitó, pero yo le dije que no podía, ya sabes cosas de chicas, lo de cada mes, me sentía mal, me tomé unos analgésicos y ya estoy bien. —Sigo sin entender —soltó una risita—, déjame adivinar, ¿ahora quieres ir? Ella asintió con una sonrisa de boca cerrada. »¿Qué te lo impide? ¿mamá? —No. Mi madre me dio permiso, le estoy marc

