MARIANA DE LA NOCHE. Capítulo 11. Después de media hora de solo lágrimas, caminó hasta el tocador con la mirada perdida, solo pequeños espasmos le quedaron en el cuerpo de tanto llorar. Se miró al espejo y con la yema de los dedos acarició su mejilla, aún la tenía roja con algunos bultos y marcas de los dedos. Buscó entre sus cosas algo para limpiarse el maquillaje que traía regado en todo el rostro. Soltó su cabello y se quitó el vestido que traía, buscó un pijama de ositos y se lo puso. Recogió las sábanas de la cama y se dejó caer en ella, se tapó el rostro con la almohada ahogando los gritos que desgarraban su alma. Su celular no dejaba de sonar, mensajes y llamadas. Era él, el causante de sus lágrimas, apagó el celular, se cubrió la cabeza con las sábanas y lloró. Lloró tanto qu

