Jada intentó terminar al menos la fruta pero le fue imposible, eran raciones bastante grandes y no estaba acostumbrada a comer en tantas cantidades. Joyce terminó y salió a prisa, acordando con Jada verse en el hospital, luego ni el polvo se le vio. Adam antes de irse le entregó a Jada una caja, la chica no sabía si abrirla o regresarla. —Tómalo, es tuyo, está mi número guardado. Cualquier cosa me llamas, yo estaré lo mas pronto posible contigo, intentaré desocuparme pronto para ir ¿de acuerdo? Solo asintió levemente y tomó el móvil en sus manos, se despidió y salió de la estancia rumbo a la salida, pensó en tomar un camión cuando abrió la puerta y se encontró con un hombre de unos 37 años, alto y de piel muy blanca, vestido en un traje n***o que parecía muy justo en la parte de los br

